Mircea Mazilu

Los olmecas constituyeron la primera cultura de Mesoamérica, surgiendo hacia el año 1200 a.C., aproximadamente. Aunque se considera que el Golfo de México (los actuales estados de Tabasco y Veracruz) fue la región que la vio nacer y desarrollarse, su influencia fue tan amplia que alcanzó lugares muy remotos del gran mundo mesoamericano, tales como el Valle de México, la cuenca del Balsas o incluso países ubicados al sur del actual México.

Uno de los principales rasgos distintivos de la cultura olmeca fue la construcción de centros ceremoniales urbanizados. Los más importantes fueron los de San Lorenzo, La Venta, Tres Zapotes y Laguna de los Cerros, los cuales constituían núcleos políticos, económicos y religiosos independientes uno con respecto al otro.

Estos centros se caracterizaron por labrar esculturas, entre la que destacaban estelas, tronos y cabezas colosales. Estas últimas, talladas en piedra traída de otras regiones, pesaban más de 10 toneladas y eran levantadas en honor a diferentes soberanos olmecas. Son consideradas como la máxima representación del arte que nos heredó esta cultura.

Asimismo, en las manifestaciones artísticas de los olmecas era muy común el uso de jade, piedras verdes y mampostería, así como la representación del jaguar, el animal más significativo para ellos, y de diferentes figuras zoomorfos y antropomorfos, que simbolizaban a sus dioses asociados con las fuerzas de la naturaleza.

En cuanto a la sociedad olmeca, cabe destacar que esta era estratificada, siendo constituida por cuatro principales clases: los sacerdotes, los guerreros, los artesanos y los agricultores. Las primeras dos eran las que dirigían a la comunidad, mientras que las dos últimas representaban los grupos que, con su trabajo, mantenían a todos los integrantes de la sociedad.

La principal actividad económica era la agricultura, la cual se basaba principalmente en el cultivo de plantas como el maíz, el chile, el frijol y la calabaza. La producción agrícola no se basaba solo en el autoabastecimiento de la comunidad, sino que parte de ella era destinada al comercio con otras regiones.

Otras características de los olmecas fueron el desarrollo de una escritura jeroglífica y de un sistema de calendario, el empleo del juego de pelota y de rituales de sacrificio, así como la construcción de estructuras piramidales, entre otras.

La cultura olmeca desapareció a partir del siglo V a.C. por motivos que todavía hoy se desconoce cuáles fueron. Algunos historiadores sostienen que su extinción se debe probablemente a guerras civiles, cambios ambientales o a su mestizaje con otros pueblos. No obstante, de lo que no cabe duda es que“los habitantes de la región de hule” dejaron un inmenso legado a las posteriores civilizaciones que surgieron en Mesoamérica, hasta el punto de ser considerados los precursores de todas ellas.

mircea.mazilu.euroidiomas@gmail.com