Saúl Alejandro Flores

Respecto a la columna de la semana pasada en que realice la transcripción de los artículos que comprende la iniciativa de Ley General de Aguas, básicamente el 62 y 63, referentes a la “Educación y cultura del agua”, así como los comentarios que vertí con relación a que ya es importante hablar de cultura hídrica, más aún por la grave problemática existente en el sector y de que requerimos como sociedad humana de asimilar una nueva visión, por ende, una cultura hídrica.

Lo anterior en razón de que el agua es un recurso transversal, de ahí el que sea más apropiado hablar de cultura hídrica porque se requiere sociabilizar conocimientos sobre el sector hídrico, más allá de la pusilánime visión de sólo cerrar el grifo, es impostergable que cada usuario conozca los pormenores del sector porque sólo de esa manera será posible corresponsabilizar a cada persona en cuanto a su rol en el uso eficiente y responsable del agua, así como invitarlos a cada uno de ellos a participar en acciones tendientes a conservar y preservar el recurso.

La semana pasada anticipé que me dedicaría a resaltar y compartir con ustedes algunos aspectos que contiene la iniciativa de Ley con la finalidad de involucrar más a la sociedad para que cuenten con mayores conocimientos acerca del recurso hídrico.

Respecto al artículo 62 de la iniciativa es importante destacar que ya habla de que los gobiernos federal, estatales y municipales, deben promover no sólo la cultura del agua al incorporar otros elementos como educación, ciencia y tecnología del agua, con la finalidad de lograr su acceso y uso eficiente, sustentable, equitativo y racional.

Ahora bien, en el artículo 63, a través de diez fracciones, nos menciona que a los tres órdenes de gobierno les corresponderá: I) Advertir sobre los efectos de la contaminación de las aguas y la necesidad de tratar y reusar las aguas residuales; II) Celebrar convenios para fortalecer la educación y cultura del agua; III) Concientizar a la población sobre el valor económico del agua y la necesidad del pago oportuno por su uso y descarga; IV) Coordinar el desarrollo de actividades permanentes con los sectores público, social y privado para asistir, capacitar, concientizar, difundir y promover la cultura del agua; V) Difundir la ampliación de tecnologías, sistemas, equipos y materiales para el uso sustentable, racional y eficiente del agua, evitar su desperdicio, así como incorporar sistemas para su recuperación, tratamiento y reuso; VI) Educar a la población sobre la importancia del agua como recurso natural fundamental para el desarrollo integral y sustentable, así como el significado, relevancia y alcances del derecho humano al agua; VII) Fomentar prácticas y promover hábitos, valores y actitudes para el cuidado y la conservación del agua, principalmente en el consumo personal y doméstico. VIII) Implementar políticas públicas, programas, estrategias, campañas de difusión sobre la educación y cultura del agua, principalmente en el consumo personal y doméstico; IX) Incentivar el uso de tecnologías del agua en infraestructura hidráulica y en construcciones y edificaciones, así como en la prestación de servicios para el uso eficiente y sustentable de los recursos hídricos; y X) Sensibilizar a la población sobre los efectos de la variación del ciclo hidrológico, adaptación al cambio global, asentamientos humanos en zonas de alto riesgo, y prevención y mitigación de los efectos de los fenómenos hidrometeorológicos.

Como verán, estas fracciones no dejan de ser interesantes porque se enfocan en cubrir varios aspectos que nunca fueron considerados en la tradicional cultura del agua, sin embargo, presentan un carácter o visión sesgada, aunque no lo veo grave porque puede solventarse.

Digo que aún presentan una visión incompleta a pesar del notorio avance, porque sólo se enfoca en la población o usuario por lo tanto presenta un carácter unilateral, pero ¿dónde quedan las autoridades?, porque el hecho de que ocupen un puesto o formen parte de la burocracia del sector agua no implica que sepan del tema, recuerden amables lectores los defectos y vicios que existen en la selección de cuadros para formar parte de la administración pública, consecuencia de las famosas promesas electorales y de que a quien participa en una campaña se le premia con un puesto público y dependiendo de su nivel de participación o aportación se le paga con un puesto, aunque no sepa del tema, ni tenga experiencia alguna en el sector público.

En la anarquía que se presenta también en la integración de gabinetes se omite la experiencia en el sector y se pone a la gente que garantice una cuota de poder para determinado grupo, lo cual viene no sólo a ser un vicio, sino una tara en el desarrollo de la eficiencia de la administración pública. Insisto, el sector agua no es ajeno, pero en esta situación es necesario fomentar la cultura hídrica, porque tarde o temprano cualquier ciudadano común puede llegar a ocupar puestos en el sector agua, desde un municipio en el que puede ser regidor del servicio hasta ser el encargado del área de agua potable y alcantarillado. Reitero que esto puede incluso llegar a niveles de la administración pública estatal y federal.

De ahí estriba la necesidad de una cultura hídrica que aplique a quienes trabajan en el sector agua, por supuesto, esta cultura debe permear en la sociedad civil organizada y sector privado, conocer sobre el agua es un asunto no sólo de interés público, sino de interés civilizatorio, porque de existir buenos resultados estos irán más allá de la comodidad antropocentrista, porque repercutiría en el bienestar y mejora en la propia naturaleza, repasen estimados lectores estas fracciones y vean qué otras pueden incorporarse no sólo en el usuario común sino en la autoridad, no importa que no estén en la Ley General, sino que puedan ser contempladas en las legislaciones estatales y en las propias políticas públicas. Y si la autoridad es sorda, entonces como sociedad civil organizada, se puede y debe fomentar el conocimiento y difundir, porque estas serían acciones que repercutirán para que en México y en Aguascalientes el agua nos alcance.

 

Comentarios: saalflo@yahoo.com twitter: @saul_saalflo

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