Sergio Alonso Méndez

La Noticia:
La tensión interna y la presión de Estados Unidos profundizan la pugna entre Maduro y Guaidó… (elpais.com).

Comentario:
Venezuela no ha tenido tantos, al menos hasta el momento, casos de Covid-19. Igual están tomando medidas preventivas. Lo que sí ha sacudido fuerte a Venezuela fue la caída de los precios del petróleo. Si se suma la presión de Estados Unidos contra el régimen de Nicolás Maduro, pues la situación está delicada.
Claro que no fue coincidencia que Estados Unidos presione durante la crisis sanitaria y la de los precios del petróleo. Nadie puede creer eso. Más bien, Estados Unidos decidió presionar en medio de la crisis para un mayor efecto. ¿Qué está haciendo el gobierno de Donald Trump?
Primero, el Departamento de Justicia formalizó una acusación de tráfico internacional de drogas contra Maduro y otros funcionarios del gobierno venezolano y puso precio a la cabeza de Maduro: 15 millones de dólares por información que conduzca a su detención. Imagine un cartelón pegado a las afueras de una cantina del viejo oeste con la bien conocida fotografía de Nicolás Maduro y el letrero: “Se busca. Vivo o Muerto. Recompensa: $15 millones USD” ¿Habrá cazarrecompensas en Caracas estudiando los movimientos del presidente? Nótese que cuando andaba prófugo, la recompensa por el Chapo Guzmán “sólo” eran 8.5 millones de dólares. ¿Quién tasa estos premios?
Segundo, el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, propuso un plan de transición en el que pedía que tanto Maduro como el presidente de la Asamblea original, Juan Guaidó, se hicieran a un lado y se convocaran elecciones, a cambio de lo cual Estados Unidos levantaría todas las restricciones impuestas a Venezuela. Guaidó aceptó, pero Maduro mandó a Trump a…, supongo, freír espárragos. El plan no era malo y en medio de una cuarentena que una gran parte de la población no puede cumplir por vivir al día, parecía que merecería más atención de Maduro. Más no fue así. Hay dictadores que prefieren sacrificios, en este caso de la gente pobre que contraerá el virus, a abandonar el poder.
Tercero, Donald Trump anunció el despliegue en el Caribe, cerca de las costas venezolanas, de buques de guerra, aviones y fuerzas especiales para intensificar la lucha contra el narcotráfico. Y si ofreció recompensa por Maduro como narcotraficante, ¿estará dispuesto a derrocarlo abiertamente?
Tal vez no se atreva a invadir directamente, pero la presión impuesta, aunada al precio del petróleo y al Covid-19, tiene al gobierno de Venezuela, como decían las abuelitas, “con el Jesús en la boca.”

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas
salonsomendez@gmail.com