Saúl Alejandro Flores

Estimados lectores continuamos con la temática enfocada en las escasas pero comprobadas maneras de convertir a un organismo operador en solvente y por supuesto en una entidad sustentable y sostenible en favor de una mejora en la prestación de los servicios de agua, en México algunos organismos operadores han logrado desarrollar algún tipo de control de costos, utilizando las herramientas mencionadas la semana anterior, sin embargo, con el establecimiento de la Contabilidad Gubernamental, que si bien, fue una excelente decisión para homologar las cuentas nacionales, fue un retroceso para quienes habían desarrollado una contabilidad de costos, derivada de su Contabilidad General, ya que la estructura de los clasificadores por objeto del gasto, limitan la aplicación de los componentes del costo como los tenían estructurados.

En el caso de un organismo operador, que es una entidad paramunicipal, es sujeto obligado por la Ley General de Contabilidad Gubernamental, la cual define a la Contabilidad gubernamental como “La técnica que sustenta los sistemas de contabilidad gubernamental y que se utiliza para el registro de las transacciones que llevan a cabo los entes públicos, expresados en términos monetarios, captando los diversos eventos económicos identificables y cuantificables que afectan los bienes e inversiones, las obligaciones y pasivos, así como el propio patrimonio, con el fin de generar información financiera que facilite la toma de decisiones y un apoyo confiable en la administración de los recursos públicos.

Por otra parte, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en su artículo 74 fracción VI, establece la obligación de la Cámara de Diputados, de revisar la Cuenta Pública a través de la Auditoría Superior de la Federación. La Cuenta Pública, contiene información contable (Estados financieros, Notas e Informes), Información Presupuestaria (Ingresos, Egresos, Deuda, Servicio de Deuda, Indicadores), Información Programática (Por Categoría, Programas y Proyectos de Inversión, Indicadores de Resultados) y Anexos (Bienes muebles e inmuebles, Cuentas Bancarias, Esquemas bursátiles y de coberturas financieras.

Esa es la panorámica para las áreas contables, financieras y administrativas de los organismos operadores, la entrega de la Cuenta Pública, es una prioridad, las contralorías estatales, municipales y de los propios organismos operadores, se encargan de que así sea. Y la Contabilidad de Costos ¿Dónde quedó?, en el mejor de los casos pasó a segundo término y al desaparecer la estructura de registro que existía antes de la llegada de la Contabilidad Gubernamental, solo quedaron elementos que se incorporarían a procesos manuales para su control.

Es necesario que los organismos operadores, inviertan en un desarrollo informático alterno y complementario a sus sistemas de contabilidad y presupuestos, para contar nuevamente con información extensa y detallada de sus costos. Las decisiones basadas en información financiera con elementos concretos, serán por mucho, más efectivas que aquellas que se toman por intuición o por pura experiencia. No es suficiente con tratar de controlar los gastos que nos parecen excesivos con políticas de austeridad, también es necesario conocer los incrementos en los costos de cada insumo y el impacto que éstos representan de manera ponderada, en cada proceso o en el total de los costos y gastos.

Ante este escenario, existe una herramienta que puede ayudar a controlar los costos y gastos, sobre todo en épocas inflacionarias y ésta es la “Determinación de la inflación de costos y gastos”, con este proceso, es posible identificar al cierre de cada mes y/o al cierre del ejercicio, cuál ha sido el impacto del incremento porcentual en los insumos del mes y acumulado del año.

Antes de concluir con esta entrega semanal, ya que la siguiente continuaremos con este tema, debo hacer una advertencia, que no debe prestarse a una errática interpretación, respecto a lo que aquí menciono en torno a la contabilidad gubernamental, la precisión estriba en que no estoy señalando en ningún momento que la contabilidad gubernamental sea un estorbo o una mala herramienta hace aproximadamente poco más de siete años en este mismo espacio hablé de su importancia y de lo valioso, así como de la reserva que el modelo implementado no debía quedarse como se planteó en aquella reforma, es muy valiosa pero debe evolucionar pues no podría generalizarse en todos los sectores gubernamentales y los servicios de agua es uno de ellos, la mejora y control se logra con una metodología. La semana próxima continuamos, no sin antes recordarles la importancia de implementar acciones tendientes para que en México y Aguascalientes el agua nos alcance.

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