Noé García Gómez

Esta semana el INEGI dio a conocer un importante reporte, “Cuantificando la clase media en México 2010-2020”, donde establece el impacto de ésta en diversos aspectos socioeconómicos del país. Si bien se ha generado un debate sobre qué o quiénes son clase media, en palabras de De la Calle y Rubio, nos dice que “en México viene debatiéndose desde años atrás si es o no un país de clases medias considerando el tamaño y diversificación de su economía y la modernización de los patrones de consumo a ello asociado”; sin duda un gran e interesante debate.

El mismo INEGI establece que “por diversas razones, sin embargo, desde el punto de vista de la medición plantea un reto muy grande” y describe: 1. La condición de clase media no sólo involucra una de carácter socioeconómico, sino también una de carácter sociocultural, esta última más inasible o no fácil de delimitar. 2. La inadecuación casi inevitable en la que se incurre al pensar el espacio social continúo en términos categóricos estableciendo fronteras más o menos arbitrarias. 3. No hay una definición consensuada de clase media para fines estadísticos. Lo que hay es una serie de prácticas aproximativas centradas casi exclusivamente en el ingreso corriente o una sola dimensión socioeconómica de un fenómeno complejo.

Pero establece un rango de ingreso para alguien considerado clase media de entre 10 mil 007 pesos y 48 mil 330 pesos mensuales con un promedio de 23 mil 445 pesos.

El estudio da mucho para analizar, interpretar y debatir, por ejemplo desglosa algunos elementos por entidad federativa; en el caso de Aguascalientes podemos destacar que sólo el 1% de la población pertenece a la clase alta ubicándonos en el ranking 16 de entidades federativas; un 49.5% a la clase baja ubicándonos en el lugar 23; y un 49.4% a la clase media que nos ubica en el lugar número 10 en comparación con otros estados. Estos datos son interesantes ya que una interpretación es que al tener tan poco porcentaje de personas en clase alta, se pudiera pensar que hay una mejor distribución económica en el estado, esto aunado al prácticamente empate entre los porcentajes de clase media y baja en Aguascalientes.

A nivel general, dicho estudio establece por ejemplo que el porcentaje de hogares de clase media aumentó gradualmente entre 2010 y 2018, de 42.4 a 46.7%, pero registró una disminución a 42.2% en 2020. Por su parte, el porcentaje de personas catalogadas como clase media tuvo una evolución muy similar, pasando de 39.2% en 2010 a 42.7% en 2018 y registrando una caída a 37.2% en 2020. Podríamos intuir que el impacto de esta reducción sea consecuencia de la pandemia.

Pero es interesante saber en qué gastan, en esto el INEGI lo dividió en dos rubros: en el primero el mayor gasto de la clase media es en alimentos y bebidas fuera del hogar, seguido muy de cerca de la gasolina; en cambio en la clase baja es abrumador el gasto en gasolina como primer lugar, y casi tres veces menos el de alimentos y bebidas fuera de lugar que es su segundo gasto. En el segundo rubro el mayor gasto de la clase media es en educación y en segundo lugar está vestido y calzado; en cambio la clase baja se da a la inversa, su mayor gasto fue en vestido y calzado y en segundo lugar la educación.