Francisco Ortiz
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Abogado y actual presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, el diputado Juan Ramiro Robledo (Morena) niega que la iniciativa de reforma eléctrica sea un distractor o una estrategia política para dividir a la alianza opositora.

Recuerda que se trata de un compromiso de campaña del ahora Presidente Andrés Manuel López Obrador que busca fortalecer a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

«La verdadera discusión es que la CFE fue relegada por un organismo autónomo que le quitó las facultades que tenía para regular y conducir el proceso de la cadena del sector eléctrico, y la tomaron reguladores que quedaron en manos de representantes de las empresas privadas», sostiene.

Los opositores a la 4T hablan de un reforma regresiva, ¿pero qué es realmente es lo que busca el Presidente?
«Lo que busca es recuperar lo que le corresponde al estado mexicano en un País de desiguales, una institución más del Estado de Bienestar, a través de la rectoría en un área estratégica como la energía, eso lo buscan todos los gobiernos del mundo. La globalidad se está topando con muchos gobiernos que piensan por sus nacionales y en sus instituciones, se trata de volver a nacionalizar la energía eléctrica.
«No hay intención de establecer un monopolio, como sí se estableció a partir de 1960, y continuó con las reformas paulatinas desde 1992 y que concluyó en 2013 con la reforma del Pacto por México, cuando se entregó a grupos de la iniciativa privada, preferentemente extranjeros, nichos de abastecimiento de energía eléctrica.
«Cómo va a hacer un monopolio, cuando se deja en la Constitución el 46 por ciento de toda la industria eléctrica y toda la cadena económica que significa la generación, transmisión, distribución, comercialización y abastecimiento de la energía eléctrica. El otro 54 por ciento lo retoma el Estado para asegurar que llegue energía a donde los negocios no llegan.
«La CFE ha perdido en subsidios por precios diferenciados que da y compra carísima de energía a los particulares porque el CENACE (Centro Nacional de Control de Energía) lo obliga, 400 mil millones de pesos, según la última cifra».

Dicen que va en contra de las energías limpias…
«La bandera de las energías limpias es un argumento alimentado por las empresas extranjeras que tienen algunas plantas de energía solar y eólicas, que representan solo el 6 por ciento del abastecimiento actual de la energía que va al sector eléctrico; las hidroeléctricas de la CFE proporcionan el 35 por ciento de la energía, más limpia que la eólica.
«Qué pasa con la energía que generan las plantas termoeléctricas de la CFE están semiparalizadas porque la energía que pudieran producir no entran a la red eléctrica porque el CENACE no despacha la energía y da preferencia a las particulares que han llegado a abastecer el 62 por ciento de todo el consumo.
«Si las tarifas han subido en los últimos años es porque las empresas privadas despojaron de su campo de mercado a la CFE y le dejaron un monopolio de la transmisión y distribución. Quien genera es el que hace el negocio, producen a tarifas altas, toma el subsidio y la CFE lo tiene que asumir para no levantar la tarifa arriba de ciertos topes, pues es un compromiso político consagrado».

Organismos empresariales hablan de inversiones comprometidas por 44 mil millones de dólares, ¿no será que se viene una lluvia de denuncias?
«Yo creo que el Gobierno federal lo tienen calculado, pero es una decisión de estado. Primero, no opera la retroactividad en reformas constitucionales; segundo no afecta ningún tratado con Canadá ni Estados Unidos ni ninguna otra convención en favor de la preservación del medio ambiente; tercero, no subirán las tarifas, al contrario, el que la brinde la CFE garantizará a tarifas accesibles.
«Se trata de una segunda nacionalización y que nadie diga que es un movimiento distractor».

¿Será que Morena tiene en el PRI los votos para sacar la reforma?
«Los priistas son personas con oficio político, con un historial en la administración pública, sucede que hay priistas muy nacionalistas y otros con un corte del nuevo liberalismo económico, y cada quien en su conciencia votará, solo que ahora el voto es público.
«Yo creo que hay muchos priistas que tienen conciencia de lo que ha pasado con la reforma del Pacto por México, y creo que en otros partidos igual, MC votó en contra en 2013, tendrán que hacer un acto de conciencia, una introspección, para decidir ahora si cambian su posición; PRD también porque votó en contra, ahora me parece que serán proclives a una nueva nacionalización de la industria eléctrica».