RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

La semana pasada le comenté sobre cómo va la preferencia electoral en lo que se refiere a la carrera por las 15 gubernaturas que estarán en juego el próximo 6 de junio. A principios de año, y con los partidos aún sin candidatos oficiales, los pronósticos eran favorables a Morena pues se decía que se llevarían unas 12 gubernaturas. Y pocos podían rebatir lo anterior debido a la influencia que todavía con mucha fuerza ejerce el presidente López Obrador en casi la totalidad del país. Sin embargo, el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG) presentó su segunda encuesta del mes de abril y fue muy interesante observar cómo estaban las preferencias partidistas en los estados en donde se elegirá gobernador. Y sí, Morena lleva mano en 8 estados. O sea que losvaticinios de que ganaría más gubernaturas ya se han ido modificando conforme avanzan las campañas.

El día de hoy le comentaré sobre cómo van las preferencias electorales en nuestro estado, Aguascalientes, que es lo que sí nos genera un real interés porque es donde vivimos y porque la ciudadanía espera los beneficios de un buen gobierno municipal, así como de una buena cámara legislativa.

Encuestas y estudios de opinión hay muchas, algunas, sobre todo, aparecen solamente cuando va a haber elecciones, otras sin embargo tienen actividades permanentes sobre otros temas también muy importantes cuando no hay campañas electorales. Ya conocemos a unos y a otros. Y por ende la poca, mucha o nula credibilidad de las diferentes empresas se percibe de inmediato. Algunas trabajan bajo encargo y los resultados son las llamadas encuestas “cuchareadas”, en donde el que paga aparece como el favorito en alto porcentaje.

Hoy le comentaré sobre el estudio realizado por Berumen y Asociados, empresa que se ha caracterizado por su seriedad y profesionalismo en la realización de sus encuestas, lo cual le da una credibilidad muy alta.

La más reciente encuesta refleja casi fielmente lo que en diferentes medios, cafés y corrillos políticos se ha venido vaticinando. El candidato del PANy PRD, Leonardo Montañez, en marzo tenía un 27% de preferencias, pero en abril subió al 34%, o sea que subió 7 puntos, lo cual lo coloca a la cabeza de las preferencias electorales. Enseguida vienen Arturo Ávila candidato de MORENA, PT y PANAL. En marzo este candidato tenía un 20% de preferencia y en abril bajó a un 17%, o sea que perdió 3 puntos, lo cual resulta hasta cierto punto incomprensible pues el candidato Ávila incrementó en este lapso de tiempo su propaganda y apariciones en diferentes escenarios. Hoy está a 14 puntos del candidato Montañez, lo cual es una cuesta alta pero no imposible, pues queda casi un mes de campaña y con buena estrategia lo puede revertir.

Norma Guel, candidata del PRI, que tuvo que acceder a ocupar la candidatura de manera circunstancial de sobra conocida. Para ella era sabido de antemano que iba a una elección casi imposible de triunfo, pues agarró una papa caliente que había que sacar del fuego para no dejar al PRI chiflando en la loma sin candidato, gracias a la deserción de quien a último momento abandonó la nave sin el menor recato político partidista. Norma Guel aparece con un 8% de aceptación en el mes de abril. A casi 20 puntos de Montañez.

Lo que sí sorprende de esta encuesta es la posición que guarda Gabriel Arellano, candidato de Movimiento Ciudadano. En marzo alcanzó un 4% y en abril sólo subió un punto, 5%. Sorprende porque Gabriel ha hecho una buena e intensa campaña. Sin embargo, parece que la marca no les va a alcanzar; la pendiente para ellos está muy empinada. En las semanas que quedan de campaña deberán acelerar mucho su campaña y modificar estrategias para subir el porcentaje de aceptación.

Luis Armando Reynoso, candidato de Fuerza por México debe estar decepcionado de haber aceptado el reto de ir como su candidato, aunque también es posible que haya aceptado si el ofrecimiento de los dirigentes de ese nuevo partido solo lo están utilizando para que se logre el porcentaje mínimo de votación para conservar el registro, lo cual significa mucho dinero.

Luis Armando Reynoso ya tenía, bien que mal, un prestigio ganado como político y servidor público: Como gobernador y como presidente municipal. Podía haberse retirado de la actividad política con cierta dignidad, y digo cierta dignidad debido a que su partido de origen, el PAN, trató por todos los medios de expulsarlo de sus filas por motivos de sobra conocidos. Pero el poder es una droga muy poderosa y el ex gobernador cedió al canto de las sirenas y aceptó una odisea en la que tiene más que perder que ganar. Y para muestra la encuesta de Berumen lo daba en marzo 4% de aceptación y en abril ¡bajó! al 3%. El porcentaje mínimo de votación para conservar el registro de los partidos es del 3%.

Atrás de estos candidatos vienen otros cuatro aspirantes a la alcaldía de Aguascalientes, pero con porcentajes muy bajos. Por ejemplo, Saraí Ornelas del Partido Verde alcanzó un 2% de aceptación en el mes de abril. German Arciniega del RSP un 1%, lo mismo que Jorge Adán Rosales de Encuentro Social y Ricardo Franco del Partido Libre de Aguascalientes.

Esta encuesta nos muestra que la lucha por el triunfo hasta el momento está centrada en dos candidatos: El del PAN y el de MORENA. Habrá que ver la reacción de Gabriel Arellano. La pregunta es: ¿Le alcanzará el tiempo para meterse en la pelea?