La situación económica actual deja en claro que “todos somos parte de una cadena y aunque hay reactivación, las ventas bajas reflejan muy poco movimiento de circulante”, de lo cual no han quedado fuera las carnicerías, pues aunque son producto básico, se tiene poca demanda, dio a conocer el presidente de de la Organización de Industriales de la Carne, Raúl González Reyes.
“En los mercados hay mucha gente pero poca venta y en las carnicerías de muchas colonias, la gente ha vuelto a los viejos tiempos, nos piden fiado y nosotros creemos en su palabra de que en la quincena o a la semana nos pagarán”; pero aun así, lo que se vende es hasta un 70% menos en comparación a esta misma época pero del año pasado.
Recordó que entre marzo y abril, cuando las autoridades determinaron el aislamiento social para prevenir los contagios de COVID-19, hubo un ligero decremento en las ventas, pero también hubo algo de recuperación en mayo y junio, no obstante a partir del mes pasado se vino otra reducción y “en adelante y hasta que termine el año, creo que estaremos con altibajos, pero no con los mismos niveles que se tenían”.
“Para todos es un año perdido, no sólo para los tablajeros, pues nos damos cuenta que todos estamos en la misma cadena”, y es que tal vez en otros rubros hay empresas que han logrado sostener a sus trabajadores y en la construcción vayan a contratar gente, pero también es cierto que habrá más cuidado del dinero porque hay incertidumbre de lo que pasará en el futuro inmediato con esta enfermedad.
En el caso de las carnicerías, “hemos podido sortear hasta ahora y los empleados han aguantado, y es que este año ni siquiera ha tocado una buena temporada”; en otros tiempos, el fin del ciclo escolar ayudaba un poco porque se organizan banquetes o mínimo carnes asadas, pero “ahora ni los convivios ayudan, son pocos los que compran paquetes de carne”.
En cuanto a los precios, lo favorable es que no se ha movido y es porque los proveedores saben que hay poca demanda, pero también habrá que esperar cuánto tiempo pasará para que se puedan sostener, pues la engorda de ganado tiene su costo.