Todo un ejemplo de vida y tenacidad a pesar de su discapacidad. Tras un accidente que lo dejó sin su brazo izquierdo hace 10 años, el señor Luis Humberto de Anda Salas se dedica a cuidar y a lavar autos en la vía pública. Destacó que no le dan un empleo formal por la falta de su brazo.

Luis Humberto de Anda Salas tiene 51 años. Relató que hace 10 años se encontraba pintando una casa particular y accidentalmente tuvo una descarga eléctrica que lo dejó inconsciente, y tras la caída perdió su brazo izquierdo. “Mi mamá pagó la atención médica en el Hospital Hidalgo por 260 mil pesos, la descarga fue tremenda. Yo perdí el conocimiento un rato, a mí se me hicieron como tres segundos, pero me dicen que fueron como cinco horas en lo que me bajaron de la azotea”.

Desde entonces lucha por sobrevivir y en los últimos nueve años se ha dedicado a cuidar coches y ayudar a los automovilistas a estacionarse sobre la avenida Heroico Colegio Militar, frente al área de urgencias de la Clínica Ocho del Seguro Social. “Yo no les pido nada, a veces me dan un peso y a veces la bendición, que también me hace falta”.

De Anda Salas comentó que nadie le da trabajo pues, todos le argumentan la falta de su brazo para poder desempeñarse. “Lo que hago es sobrevivir en lo que puedo hacer, no me dan trabajo porque me falta un brazo. He ido al DIF y tampoco me dan apoyo”.

Luis Humberto de Anda indicó que vive solo, su mujer lo abandonó desde hace 18 años. Y para dormir dijo que en ocasiones se queda en funerarias o en automóviles abandonados. “Con un hule me cubro del frío y le echo ganas a la vida hasta que Dios quiera”.

Comentó que en innumerables ocasiones ha sido objeto de burlas y ofensas por parte de mucha gente. “A mí por ejemplo me dicen mocho, yo no les hago caso, los ignoro, sigo caminando. Pero yo me siento a gusto aquí trabajando, aquí son como mis hermanos todos, tengo con quien lidiar. Me voy a acabar si me pongo triste, quiero echarle ganas a la vida hasta donde Dios quiera”.

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