Noé García Gómez

Están prácticamente listas las candidaturas plurinominales de todos los partidos y pareciera una colección lo peor de la política, ya que la integración de las listas podría servir para que en el futuro nuestros descendientes realizaran un estudio antropológico de la diversidad de especímenes políticos de la actualidad, el nepotismo, encubrimiento, complicidades, agandalle, opacan lo bueno que tiene dicho sistema de representación.

El PRI postulando bebesaurios como la hija de Beltrones, cuates del presidente y personajes de la farándula como Carmen Salinas, dicen que es un ejemplo de la disciplina militante en ese partido;  El PAN vapuleando lo poco bueno que les queda como Margarita Zavala, en cambio postulando a los amigos de Madero; en el PRD es casi lo mismo, con cuestionados personajes como el Secretario de Gobierno de Puebla, el escandaloso exdelegado Valencia, esposas de narcotraficantes (cuando la prensa se enteró quitaron la candidatura) y burócratas leales a la cúpula dueña del partido; luego está la tómbola de MORENA que ante lo grotesco de la designación cuasi unilaterales de los mandones de los partidos pareciera una forma novedosa y hasta comprensible de designación, pero que también refleja el estado de descomposición que ha llevado la clase política a abusar de esta vía de representación.

Recordemos que el año pasado el PRI lanzó la propuesta de llevar a consulta la desaparición de plurinominales (tal vez por el uso que ellos hacen de ellas) el desprestigio que tienen dichas listas y los posteriores legisladores es tal que pareciera clamor popular el de desaparecerlos, ya que los consideran costosos y que nadie vota directamente por ellos, que rancios políticos se pegan como sanguijuelas a los votos de los candidatos de mayoría que van a las calles a convencer a los ciudadanos. En parte tienen razón pero quisiera destacar una esencial función de la representación proporcional que es el equilibrio en la integración del poder legislativo.

La realidad es que si no estuviera implementado el sistema mixto en nuestro país, y se integrara con un sistema de mayoría simple en distritos uninominales, la votación de los partidos que no ganan una elección de mayoría quedaría en el limbo y la sobre-representación regresaría a la integración de las cámaras legislativas. En síntesis si no hay composición de representación proporcional el partido ganador, tendría altas posibilidades de tener mayoría absoluta en el Congreso. Por ejemplo, si en el año 2012 solamente hubiesen existido 300 distritos, el PRI con el 31.93 por ciento de los votos hubiese alcanzado el 54.66 por ciento de la integración de la Cámara de Diputados (164 de 300) una desproporcionada sobre-representación. Ahí la importancia de los equilibrios que da esta forma de representación.

José Wodenberg un estudioso de la democracia y presidente de aquel prestigiado Consejo General del IFE que dio esperanza a la ciudadanía en el sistema de partidos, es un ferviente defensor de vía plurinominal y sus argumentos los comparto en su totalidad; pero creo que el problema no es el sistema mixto que tenemos y la figura de representación plurinominal, el problema es el cachondeo grotesco y frívolo del uso que le dan los dirigentes de los partidos para la integración de las listas, normalmente se basan en favores, pagos de cuotas, complicidades, subordinación o consanguinidad. Los diarios nacionales El Universal y Reporte Índigo registraron interesantes trabajos de investigación publicados los días 4 y 5 el primero y el segundo el 6 de marzo, documentaron perfectamente la patrimonialización de la política en los tres principales partidos.

Una alternativa sería quitar el poder a las cúpulas de los partidos de dicha integración ¿Cómo? Con listas abiertas, esto es, actualmente los partidos establecen prioridades del 1 al 40 por cada una de las 5 circunscripciones y dependiendo el número de votos son las curules que se asignan en la prelación previamente establecida.

Un sistema de listas abiertas, quiere decir, que los partidos presentan un listado (sin prelación) y el ciudadano a la hora de votar establece la prelación en los nombres, esto es, él en la casilla numera del 1 al 40 si así lo desea en base al conocimiento o desconocimiento que tiene de los nombres ahí inscritos ¿A que obligaría esto? los partidos pensarían dos veces el postular por la vía plurinominal a polémicos o turbios personajes, a sus familiares o empleados ya que el ciudadano tendría la herramienta para castigar tales excesos.

Con un listado abierto ¿Creen que hubieran llegado personajes como Bejarano, Romero Deschamps, Elba Esther Gordillo, el niño verde, Irma Serrano, Pancho Cachondo, Fernando Bibriesca Sahágun hijo de Marthita Sahagún? Todos ellos fueron legisladores plurinominales, estoy seguro que ellos pelearían pero el lugar 40 entre los ciudadanos, sin ninguna posibilidad de ocupar una curul.

Otras pregunta, del 1 al 40 ¿en qué lugar pondría a Jesús Valencia, Carmen Salinas, la hija de Beltrones, Gustavo Madero, Miguel Ángel Yunes, Luis Maldonado (Secretario de Gobierno de Puebla responsable de la ley bala), César Camacho (el Sr. Relojes por su costosa colección)? Con sus antecedentes no tendrían un lugar asegurado como lo tienen ahora.

¿Conoce a las siguientes personas?  Elsa Patricia Araujo, Jorge Mendoza PRI, José Alfredo Botello, Raquel Jiménez, PAN, Marcelo Garza, Alfa Eliana González, PRD, y/o Antonio Cuéllar del PVEM? todos ellos fueron elegidos diputados federales plurinominales por los electores de Aguascalientes, ya que estaban en las listas de la circunscripción 2, llegando al extremo que Antonio Cuéllar del PVEM fue propuesta de ese partido por Aguascalientes sin ser del estado, ni siquiera visitar estas tierras.

¿Conoce o cree que conozca durante la campaña los siguientes nombres? Eloísa Talavera, Janette Ovando, Victoria Arvijo, Candelario Pérez, Omar Ortega Tristán Canales, Enrique Dávila, todos ellos serán diputados sin hacer campaña, por gracia y obra de los que padrotean a los partidos ya que están en los primero lugares de las listas plurinominales y usted o yo podemos hacer poco, las élites partidistas repartieron, pusieron y dispusieron.

La idea de listas abiertas no es nueva se aplica exitosamente en países de Europa Occidental. El sistema de listas abiertas en el sistema plurinominal sería una opción para poder regresar la confianza ciudadana a la integración de las cámaras legislativas y una excelente forma de participación ciudadana. ¿Se atreverán los dueños de la política a implementarlo?

 

¡Participa con tu opinión!