No hay pausa para los programas sociales, ni el COVID nos ha detenido, porque precisamente en las situaciones adversas es cuando la población vulnerable requiere apoyos inmediatos, despensas, servicios médicos y asistencia de diversa índole, destacó la presidenta del DIF Estatal, Yolanda Ramírez de Orozco.

Refirió que con la pandemia, las oficinas de la dependencia cambiaron de un día para otro su actividad cotidiana y se convirtieron por primera vez en un Centro de Apoyo para atender a quien lo solicita, sin distinción de colores e ideología.

“La sociedad ha demostrado una vez más que somos un pueblo unido, que sabemos extender una mano solidaria a quien más lo necesita”, expresó.

Señaló que los trabajadores que no se encuentran en riesgo, laboran con guantes, caretas y una actitud renovada para hacer frente a esta crisis sanitaria que nadie esperaba y para la que no estábamos preparados de manera económica ni psicológica.

A las acciones del DIF, se sumaron cientos de trabajadores de diversas dependencias estatales, a las brigadas de entrega de apoyo simultáneo en las comunidades con mayor grado de necesidad; y en casos especiales se realizó un “barrido” comunitario, con la entrega casa por casa de apoyos alimenticios.

Además, empresas privadas se sumaron a esta labor, lo que permitió enriquecer las despensas con productos lácteos, pollos, y verduras.

“Ya que los adultos mayores son una prioridad, se apoyó económicamente a los empacadores, conocidos como ‘cerillitos’, porque ya no tuvieron acceso a las tiendas de autoservicio, tuvieron que quedarse en casa para no ponerlos en riesgo”.

Con una inversión de 5.6 millones de pesos se entregaron en su domicilio particular 8 mil pesos a cada uno de los 715 beneficiarios. Se han distribuido más de 25 mil despensas de las cuales el 43% correspondió a personas de edad avanzada.

De igual modo, operan 10 comedores comunitarios, los cuales ofrecen más de mil raciones diarias de comida caliente para llevar a sus domicilios en forma gratuita.

Al corte del 12 de agosto se han entregado 96 mil dotaciones alimenticias.

Asimismo, se realiza de manera permanente la sanitización de albergues; se entregan pañales, cubrebocas, lonas de avisos y gel antibacterial.

Al reconocer que en materia asistencial no hay presupuesto que alcance, hizo un llamado a las personas de buen corazón y con posibilidades económicas para que se sumen a esta labor, en la medida de sus posibilidades, lo que permitiría una mayor cobertura.