Si piensa que la alcachofa es milagrosa para bajar de peso, está equivocado, no hay como una dieta balanceada y activación física para lograr tal objetivo, pero nuevamente se promueve este producto como la panacea de la obesidad.
El Dr. Edmundo Bayram Llamas recomendó a la población no dejarse sorprender; el vegetal tiene muchas propiedades, pero no es mágico.
Refirió que existen un sinnúmero de suplementos alimenticios reductivos que van y vienen, ya que siempre se está buscando la solución al problema de sobrepeso, obesidad y demás enfermedades.
Sin embargo, no existen soluciones milagrosas para ello y otras enfermedades crónico-degenerativas que tardan años en manifestarse y que pretendemos tengan solución en pocas semanas.
Este afán desesperado de los pacientes por encontrar soluciones rápidas a su problema de salud es aprovechado por muchos laboratorios “patitos” que mediante falsas promesas y muchas mentiras comercializan productos; si bien, hay una actitud permisiva de la autoridad del ramo, también es cierto que más tardan en asegurar unos productos, que en que aparezcan nuevas presentaciones.
Explicó que debido a su bajo contenido calórico y alta proporción de fibra, la alcachofa es baja en calorías. Una porción comestible de 100 gramos de corazón es de solamente cuatro calorías, el 86% de su contenido es agua y gran cantidad de Fósforo, Magnesio, Calcio y especialmente Potasio. Además, es rica en vitamina A.
Las presentaciones comerciales actuales de la alcachofa hacen que se pierdan muchas de estas propiedades, la fibra puede conservarse en las cápsulas de alcachofa desecada, sin embargo, las ampolletas ingeribles carecen de estas propiedades y pueden ser productoras de gastritis o úlceras gastroduodenales debido al vinagre de manzana que se les agrega.
La presentación en parches anula por completo todas sus propiedades benéficas. La mejor forma de ingerir este vegetal y aprovechar cada una de las propiedades es en forma natural.
Una dieta sana debe de ser balanceada con aporte equilibrado de proteínas, carbohidratos y grasas, añadió el director general de la Fundación Cardiovascular.
Existen diferentes tipos de dietas basadas en alcachofas, pero si no existe una supervisión de un especialista, se corren diversos riesgos con el mal uso de su consumo, como problemas derivados de la falta de calorías, malestar general, sensación de debilidad, mareos, pérdida del cabello, contracturas musculares, alteraciones menstruales en mujeres, insomnio, ansiedad, irritabilidad y depresión.
La alcachofa hay que consumirla guisada, no en ampolletas o cápsulas, reiteró el cardiólogo internista.

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