Verónica Gascón
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Para obtener la constancia de representatividad del contrato colectivo de una empresa, algunos sindicatos elaboran un padrón con firmas falsas, reconocieron especialistas y autoridades laborales.
El año pasado, el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral emitió 4 mil 672 constancias de representatividad a sindicatos que lo solicitaron, pero sólo se depositaron mil 535 contratos colectivos.
Esto significa que sólo una tercera parte de las constancias otorgadas terminan en un registro de representatividad sindical, arrojan las cifras del Centro, aunque no todas son por falsificación de firmas.
Jorge Sales, abogado laboral, explicó que para solicitar la constancia que demuestra que es el representante de los trabajadores para negociar el contrato colectivo ante determinada empresa, el Centro pide un listado con la firma de al menos 30 por ciento de la plantilla laboral.
«El padrón lo consiguen de alguien dentro del Instituto Mexicano de Seguridad Social (IMSS) o con la propia empresa y como el Centro no pide la credencial de elector, falsifican las firmas», explicó.
El abogado laboral se ha encontrado con casos sospechosos, como que todas las firmas de los trabajadores se parecen y están con tinta azul.
Cuando aparecen señales sospechosas, el Centro hace visitas de verificación y pregunta a los trabajadores si firmaron ese documento o si conocen al sindicato.
Alfredo Domínguez Marrufo, titular del Centro, reconoció que hay este tipo de prácticas, aunque no son una tendencia.
«Hemos encontrado algún sindicato que ha presentado listados de firmas que luego los trabajadores, al momento de ser entrevistados o de hacer la verificación, se inconforman y dicen que no respaldan a este sindicato y que nunca firmaron alguna lista. Son casos muy particulares», manifestó en entrevista.
Aceptó que ha habido listados con firmas prácticamente iguales y cuando se dan estos hallazgos tienen que revisar si los datos son verosímiles.
«Verificamos los datos que nos ofrecen en una base que nos comparte el IMSS bajo protocolos de confidencialidad para comparar las listas de los trabajadores que dan el respaldo sindical, eso es así para que el patrón no pueda tomar represalias en contra de los trabajadores que se está organizando», explicó.
Añadió que una gran parte de las constancias se rechazan porque el sindicato no reúne 30 por ciento del respaldo mínimo de las personas que dicen representar.
También se niegan porque en el centro de trabajo ya hay un contrato colectivo vigente o porque se trata de una empresa donde existe un contrato ley, como en las industrias textil y llantera.
Sales, el especialista laboral, señaló que una vez que los sindicatos obtiene la constancia de representatividad del contrato utilizan el documento para amenazar a la empresa con iniciar una huelga si no responde a sus demandas.