
Eliud Pérez Agencia Reforma
MONTERREY, NL.- Juan Fernando e Isaac Fonseca hicieron bueno el pronóstico al entregarse en la segunda corrida de otoño en la Monumental Monterrey, y al final salieron a hombros tras cortar dos orejas cada uno, en una tarde que no fue nada fácil.
El español Román Collado, quien sustituyó a Borja Jiménez, cortó una oreja al quinto de la tarde, pero perdió al menos una más de su primer toro al fallar con la espada.
El encierro de El Charco fue remendado con uno de La Playa desde el sorteo, y mientras que el tercero fue regresado a los corrales por su escaso trapío, se corrió el sitio y salió en sexto lugar un reserva de Peñalba. En general, la corrida resultó complicada para la terna. La plaza registró un tercio de entrada en una tarde nublada en la Sultana del Norte.
Para el regio Juan Fernando era vital cortar las orejas en este cartel y refrendar sus triunfos anteriores. A su primero, de La Playa, que era muy justo de fuerza, lo cuidó mucho en los muletazos, apostando en tandas cortas. Mató al primer viaje con una estocada ligeramente caída y se le concedió la oreja. Su segundo toro fue muy soso y deslucido, por lo que apostó desde el inicio e intentó todo para arrancarle la faena. Mató de estoconazo y cortó su segunda oreja de la noche.
A Fonseca no se le habían dado las cosas, ya que su primer toro fue devuelto. Corrió el turno de su lote, cuyo astado le dio pocas posibilidades de triunfo, pero ante el sexto de Peñalba, que transmitía profundidad y arrollaba por la derecha, el moreliano salió a jugársela, logrando cortarle las dos orejas.
Román Collado enfrentó a dos ejemplares que lo pusieron a prueba. En su presentación en Monterrey, acudió a la muleta, pero con peligro sordo, sabiendo lo que dejaba atrás. El quinto fue más agradecido en los muletazos, hubo conexión en el tendido. Mató al segundo viaje y cortó una oreja.











