La madrugada de este jueves tuvo un sabor agridulce para el deporte mexicano, que vio, por quinta ocasión, cómo una medalla se escapaba en lo que parece ser una colección de cuartos lugares que se han dado en Tokio 2020. En esta ocasión, fue en el tiro deportivo con escopeta, en donde Jorge Orozco tuvo una destacada participación, quedándose a nada de una medalla olímpica.
El disparador nacido en Guadalajara, Jalisco, obtuvo un excelente segundo día en la clasificación al tirar dos rondas perfectas que le permitieron llegar a 122 puntos, ubicándose con otros tres atletas en el sexto sitio general. Al clasificarse sólo seis a la final, tuvo que venir un desempate, en donde el mexicano tuvo 17 disparos exitosos seguidos para confirmar su lugar en la gran final, convirtiéndose en el primer mexicano en logar esta hazaña, con tan sólo 21 años.
La final fue una montaña de emociones, ya que Orozco inició tres rondas de cinco disparos sin fallar, liderando la competencia y haciendo ilusionar a todo el país con un posible oro. Sin embargo, en el último disparo de la cuarta tanda, falló por primera vez y, en las siguientes dos tandas, falló tres disparos que le costaron ir bajando posiciones. A pesar de los errores, se metió entre los cuatro mejores de la competencia, teniendo dos disparos de ventaja con respecto al cuarto lugar, por lo que la medalla de bronce estaba cerca de confirmarse.
Lamentablemente, en la última tanda antes de definir medallas, Orozco falló tres de sus cinco disparos, cayendo a la cuarta posición, siendo eliminado de la competencia y quedándose sin una medalla. Si bien no se consiguió la presea, el mexicano se mostró en todo momento contento por haber llegado tan lejos e incluso, minutos después de su eliminación, puso un mensaje a través de redes sociales disculpándose por haber fallado a la hora buena y agradeciendo todo el cariño de la gente, ganándose el reconocimiento de la afición mexicana que se desveló para verlo en acción. República Checa terminó haciendo el 1-2 de la prueba con Jiri Liptak coronándose como campeón al ganarle el desempate a su compatriota David Kostelecky, que se fue con la plata; John Coward, de Gran Bretaña, completó el podio con el bronce.