Sergio Alonso Méndez

La Noticia:

El demócrata jura el cargo y promete la reconciliación nacional tras cuatro años de desgarro político… (elpais.com).

Comentario:

Al final las amenazas de marchas de protesta de los simpatizantes de Donald Trump, incluso portando armas, quedaron sólo en eso, simples amenazas. Principalmente porque la capital de Estados Unidos estuvo fuertemente protegida por la guardia nacional, pero también, quizás, por el elemento resignación. Trump había salido desde temprano de la Casa Blanca para irse a Florida y se despidió de unos pocos seguidores diciendo, tal vez amenazando, con volver.

Mientras, en el Capitolio, el mismo que el 6 de enero se vio asaltado por una multitud alegando que le habían robado a Trump las elecciones, Joseph R. Biden juraba su puesto con una mano en la Biblia. Antes había ido a misa, ya que se define como católico. Primer presidente católico desde John F. Kennedy 60 años atrás. Es el presidente que inicia su cargo con más edad, a los 78 años, luego de tres cirugías y haber vivido la tragedia de perder a su primera esposa y una hija en un accidente de automóvil y a su hijo mayor víctima del cáncer. Aunque se le desea lo mejor, existen quienes piensan que será difícil que llegue a los 86 años al final de su mandato si es que se reelige. Después de todo es un puesto de alto estrés. ¿Habrá presidenta Harris? No se puede descartar.

Por lo pronto se le vio entero en la inauguración. Habló de unidad, de la victoria de la democracia y a “empezar de nuevo” dejando entrever que los cuatro años de “hacer América grande otra vez” de Trump, fueron tiempo perdido.

“Tenemos mucho que hacer en este invierno de peligro y de posibilidades. Mucho que reparar, mucho que restaurar, mucho que curar y construir. Y mucho que ganar” declaró ante pocos asistentes a la toma de posesión debido al coronavirus y a los hechos trágicos del 6 de enero. La multitud típica que asiste a estos eventos fue sustituida por banderas a lo largo del famoso Mall en el corazón de Washington.

“Hoy celebramos la investidura de la primera mujer en la oficina de la Vicepresidencia. No me digan que las cosas no se pueden cambiar,” dijo como ejemplo. Y, considerando sus primeros decretos, pretende cambiar muchas cosas de la política de Trump: regresar al Acuerdo de París, suspender la construcción del muro con México, cancelar un oleoducto para enfatizar la política de energías renovables y acercarse más a Europa, entre otras más.

Donde la va a tener difícil es en restablecer una relación sana con China. Ya que Trump, dentro de sus últimas acciones en la presidencia, criticó el trato de China a la etnia musulmana de los Uigures. Sin duda, China está contenta de ver partir a Trump, pero quedó desconfiada de su trato con los Estados Unidos.

Biden tiene mucho que solucionar, pero el primer paso fue dado: sacar a Trump de la Casa Blanca.

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas

salonsomendez@gmail.com