Sergio Alonso Méndez

La Noticia:

Putin responde a la afirmación de Biden de que es un asesino: “Le deseo buena salud”… (elpais.com).

Comentario:

La pregunta del entrevistador fue muy directa: “¿Cree usted que Vladimir Putin es un asesino?” Y la respuesta de Joe Biden no se prestó a confusión o lenguaje indirecto: “Lo creo.” En otro momento de la entrevista Biden dijo que Putin pagaría un precio muy caro a causa de inmiscuirse en las elecciones del 2020.

Biden fue tan directo como el chico que busca pleito y le dice a su contraparte: “A la salida.” La diplomacia brilló por su ausencia y le salió el tono broncudo a quien como candidato pareció rebosar paciencia en los debates contra Donald Trump.

Por supuesto, quien se lleva se aguanta. Putin no tardó en responder. Usando un dicho popular ruso que dice: “El que usa nombres para alguien, se los asigna a sí mismo”. En ruso suena mejor y más claro, pero como el teclado no sirve para ello, digamos la versión en inglés: “Takes one to know one”, o mejor aún, la versión en México: “El león cree que todos son de su condición.”

Y le sirvió en bandeja de plata argumentos a Putin quien cuestionó que alguien perteneciente a una cultura que masacró a los nativos americanos, que tenía a la esclavitud como una institución, que mató civiles con las bombas de Hiroshima y Nagasaki, no puede tildar de asesino a una persona de otra cultura.

Además, Putin retó a Biden a una conversación abierta al público, reto que fue ignorado. El punto es que Biden dejó a Putin como el diplomático, el tolerante, el ecuánime y él quedó como el broncudo. Ahora falta ver si hace efectiva su promesa de que Putin va a pagar un precio muy caro o si también fue, usando un vocablo popular, “jarabe de pico.”

De hecho, nadie duda que Vladimir Putin haya estado detrás del intento de asesinato y posterior encarcelamiento del opositor Navalny, pero en relaciones internacionales debe andar uno con pies de plomo. En este momento la situación entre Rusia y Estados Unidos está en uno de sus peores momentos gracias al desliz de Biden. ¿Y qué ganó?

Rusia mandó llamar a su embajador en Estados Unidos, algo que denota cautela. Los voceros de las cámaras alta y baja de Rusia reclamaron una explicación. Si no es porque Putin prefirió sacar los trapitos al sol de los americanos en lugar de iniciar un conflicto, hubiéramos tenido alarma nuclear en varios sitios del mundo.

Un consejo para Mr. Biden que tengo entendido está al pendiente de lo que se publica en este medio: No se deje llevar por la emoción, usted no es un ciudadano que puede liarse a golpes en la cantina, usted es el presidente del país más poderoso del planeta. Actúe como tal.

 

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas

salonsomendez@gmail.com