Aunque en días pasados Javier Luévano Núñez tomó las riendas del partido, es un presidente espurio que no se debe confiar ni ejercer acciones que de anularse su elección, también echarían abajo las determinaciones y acuerdos en los que llegue a intervenir, dado que a esta fecha es un presidente ilegítimo, expresó Manuel Cortina Reynoso, quien exigió la intervención del Tribunal Electoral Local para que haya orden en el partido en que milita y que intentó dirigir, Acción Nacional.

Resaltó que existen dos procedimientos de impugnación que demandan la reposición del proceso de renovación del Comité Directivo Estatal del PAN, mismos que fueron remitidos a la Comisión de Honor y Justicia del Comité Ejecutivo Nacional, instancia que tenía 72 horas a partir de la presentación, para hacer llegar la solicitud al Tribunal Electoral, cosa que a la fecha no se ha cumplido, por ello es que ahora piden la intervención de los magistrados electorales.

El tema es que, dijo, Luévano Núñez ha comenzado a “viaticar, ustedes lo han visto transmitir desde la Ciudad de México, sabemos que está haciendo gastos, incluso es probable que esté devengando un sueldo como presidente del CDE”, además de llegar a acuerdos que no debería, considerando que existen procesos de impugnación no resueltos que de revertirse, Javier Luévano tendría que devolver el recurso, pues antes de ejercer funciones, debería esperarse la sentencia definitiva y si es a su favor, entonces sí, que se haga cargo del partido.

Tras referir que el ex diputado federal mejor debería atender el problema legal que enfrenta por las acusaciones emprendidas en su contra por amenazas y extorsión en contra de un diputado federal que recientemente renunció a las filas del PAN para ir a MORENA, sería conveniente que Roberto Valenzuela ya no pretenda corregir acuerdos que se han celebrado entre quienes aspiran a ser candidato o candidata del albiceleste por la gubernatura, pues es algo que ha metido mucho ruido al proceso interno que de por sí es tenso.

Cortina Reynoso convocó a Luévano a la prudencia y corregir su comportamiento, “que no se sienta que está firme en la silla, pues por lo menos hay dos juicios en su contra. Juicios de protección de los derechos del ciudadano, y éstos van a poner las cosas en orden”.

De la misma manera, comentó que la impugnación del proceso interno no ha avanzado, pues dijo, “es el dedo chiquito de Marko Cortés. Obedece a Marko Cortés, no obedece a la militancia que dice que lo eligió, cuando en verdad fue un acuerdo cupular. Es la misma mafia Marko Cortés y Luévano”.

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