Tras calificar de perverso el Impuesto Sobre la Nómina (ISN), porque se castiga al empleo, el economista Carlos Urzúa dijo que urge una nueva convención nacional hacendaria, con la participación de todos los sectores, para que sea acertada la reforma a la Ley de Coordinación Fiscal, que garantice una distribución equitativa de los recursos federales.

Consideró que para el 2021 las participaciones federales se reducirán entre un 5 y 10%, lo que es dramático.

“Es indispensable que el presidente López Obrador se siente con los gobernadores para que conozca de primera mano su postura y necesidades, pero eso no va a suceder antes de las elecciones. Y espero que la Cámara de Diputados no tenga mayoría absoluta de ningún partido, porque eso es nocivo para un país; da manga ancha para lo que diga el presidente”, comentó.

En conferencia virtual organizada por la Sedec, el aguascalentense señaló que la nueva vocación es la manufactura por excelencia y China es el gran competidor, con la ventaja de que es un país con grandes puertos para el traslado de mercancía, y México sólo cuenta con el de Manzanillo.

Además, dejó en claro que en el 2021 no podrá recuperarse la economía, pero que los años siguientes sí; citó que en el 2019 la economía estaba en un estancamiento, incluso se cayó 0.1%; y en el primer trimestre del 2020, antes de la pandemia, la economía cayó 2.2%; mientras que en el segundo trimestre del 2020, cayó un 18.7%.

Comentó que el Gobierno Federal estima un crecimiento para el 2021, del 4.6%, pero en el mejor de los casos se logrará al 3.5%.

Por otro lado, mencionó que la decisión más costosa del presidente en turno, fue la cancelación del aeropuerto de Texcoco, pues echó por la borda 300 mil millones de inversión directa; 100 mil millones que ya se habían invertido y 200 mil millones más que estaban proyectados, esfumándose el proyecto de una Ciudad Aeropuerto.

“La incapacidad de invertir correctamente le ha costado mucho al país y en el caso del ex presidente Peña Nieto, para el tren interurbano de Toluca a Constituyentes se estimaron 28 mil millones en el 2013, pero ya se han inyectado 60 mil millones y todavía no termina el proyecto, lo que habla de una mala planeación y corrupción”.

Carlos Urzúa fue secretario de Hacienda, en el primer semestre del 2019; renunció por desacuerdo con las políticas del presidente; así lo dijo al referir que los secretarios no tienen voz, sólo Manuel (Bartlet).

Finalmente, el académico advirtió que un crecimiento del 4% anual se puede lograr si el Producto Interno Bruto (PIB) crece al menos un 25%, por lo que el panorama para el 2021 es complicado.