Saraí Cervantes
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Para no morir y seguir produciendo, las empresas a nivel global han tenido que reestructurarse para tratar de salir «ilesas» de la irrupción que presentan las cadenas de suministro.
A raíz de la pandemia del Covid-19, el confinamiento, el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania y ahora el rebrote de la enfermedad en países de Asia, la logística se convirtió en un tema clave para miles de empresas, sobre todo en las que su subsistencia depende de proveedores globales.
Es por ello que ante las constantes disrupciones logísticas, algunas empresas decidieron fortalecer su proveeduría y voltearon a productores locales ante la falta de materia prima para fabricar ciertos componentes, explicó José Ambe, director general de Logística de México (LDM).
Detalló que las empresas, sobre todo del sector automotriz y tecnológico, ante tal panorama y el encarecimiento de fletes marítimos por estos problemas, decidieron buscar proveedores en sus países de origen para no detener sus procesos productivos.
«Además, también buscaron trasladar sus procesos productivos totales o parciales a países de bajo costo en mano de obra, práctica conocida como nearshoring, primero por la guerra comercial entre Estados Unidos y China y la pandemia del Covid-19, y ahora por el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania con el objetivo de no depender de la manufactura asiática», aseguró.
El especialista indicó que las empresas se han ido adaptando y realizando la reestructura en sus procesos relacionados con la proveeduría y han creado nuevas estrategias logísticas, pues entendieron que en tiempos turbulentos como ahora, prácticas como el Just in Time, es cada vez es más difícil de cumplirlas.
«Lo anterior, debido a la volatilidad del mercado. Es un modelo que se ha visto reemplazado por nuevas estrategias ante la necesidad de las compañías de contar con inventarios para planear y abastecerse por si hay algunas complicaciones como las hemos vivido en los últimos tiempos», puntualizó.
Víctor Benavidez, consejero del Consejo Nacional de Ejecutivos en Logística y Cadena de Suministro (ConaLog), comentó que todas las complicaciones trajeron afectaciones económicas para muchas empresas y ello las llevó a invertir importantes recursos en rubros importantes.
Es así que no solo han destinado recursos para cumplir con las reglas sanitarias que les permitan seguir operando y cuidar de su capital humano, también han tenido que enfrentar una oleada en alza en costos de fletes, principalmente marítimos, de materias primas, y de combustibles.
«Han sido años complicados por los rebrotes y los confinamientos que se dan sobre todo en Asia.
«Ahora hay que sumarle el conflicto entre Rusia y Ucrania que ha tenido impacto en las redes de infraestructura, sobre todo en el sector aéreo por el cierre de espacio», dijo.
El también Country Manager México para Tiba, operador logístico, explicó que con la pandemia y la saturación en puertos muchas empresas en Europa, por ejemplo, buscaron mover sus mercancías por tren y ahora con la guerra han tenido que regresar al uso de los barcos.
Además, dijo, se han tenido que enfrentar a la escasez de personal en transporte, dado que se calcula que 15 por ciento de la fuerza laboral a nivel mundial de transporte marítimo que va en buques cargueros es de origen ucraniano o ruso, así como la falta de personal en aduanas.
«Lo anterior, ha venido a generar otra vez inestabilidad en las cadenas logísticas, las cuales ya habían alcanzado cierta estabilización en 2021 y se veía ya una tendencia a la baja en los precios de los fletes marítimos, por ejemplo», destacó.

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