Claudia Guerrero y Antonio Baranda
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El Presidente Andrés Manuel López Obrador informó ayer que su Administración investigará supuestas irregularidades en los pagos en efectivo que se realizan a becarios, a través de Banco Azteca.
Ayer, durante la conferencia matutina, se cuestionó al Mandatario sobre la posibilidad de que esa institución financiera se quede con parte de los pagos que corresponden a los estudiantes.
Según el planteamiento, los beneficiarios que son menores de edad no tienen acceso a tarjetas bancarias, por lo que se ven obligados a cobrar en efectivo, pero solo pueden hacerlo en múltiplos de 50 o 100 pesos.
«Este banco no les da tarjeta a los menores de edad, sino que les da el dinero en efectivo, pero la beca tiene múltiplos menores a 50 pesos y Banco Azteca se queda con un ‘caidito'», se planteó.
«En el caso de las becas, se entrega la tarjeta, pero como no tenemos todavía la infraestructura completa del banco, se tiene que recurrir a bancos particulares y no tenemos esa queja, pero de todas maneras lo vamos a investigar», respondió.
En ese marco, López Obrador criticó que las instituciones financieras saquen provecho a los fondos públicos, cuando son depositados para entregar a los beneficiarios de los programas sociales.
Consideró que, aún cuando se podría tratar de una actividad legal, resulta inmoral.
Para ejemplificar, se refirió a la tardanza de algunas comunidades o asociaciones de padres de familia para cobrar los recursos de programas federales como La Escuela es Nuestra.
«Lo que sí hacen los bancos, casi todos, yo no sé si esto sea legal, creo que sí es legal, aunque sin duda es inmoral, se transfieren el recurso y el tiempo que tarda en que le llegue a la gente. Le llaman en el hampa de los financieros suda el dinero. Ahí aprovechan», expresó.
Por otro lado, López Obrador reconoció que es necesario avanzar en la construcción de sucursales del Banco del Bienestar y en la bancarización de los beneficiarios de programas sociales, ya que los pagos en efectivo representan un riesgo para la seguridad de quienes los realizan y una tentación en materia corrupción.
«Como no están terminadas todas las sucursales, se tiene que hacer pago directo, que vamos a suspenderlo cuando tengamos ya todas las sucursales, porque el pago directo es una tentación a la corrupción, a que no llegue el dinero completo, y también mucho riesgo para los que distribuyen, porque hay asaltos», señaló.
López Obrador detalló que este año quedarán listas y equipadas unas 2 mil sucursales y que las 2 mil 700 se alcanzarán en el primer semestre de 2023.