Cada vez que alguien saca a relucir un tema de interés general sabe que debido a sus aristas tendrá repercusiones, por lo que confía en que le deje un dividendo, o al menos se le mencione como el autor de la iniciativa, aunque esté lejos de ser inédita puesto que otros la han planteado antes.

Lo que ahora se propone es aprovechar el agua de la presa Plutarco Elías Calles para consumo de la población que habita en la ciudad de Aguascalientes, algo que se ha planteado desde hace varias décadas y no ha prosperado por la sencilla razón de que no hay recursos.

El proyecto establece la construcción de un acueducto y obras colaterales que lo haga viable, con un costo aproximado de 10 mil millones de pesos y que se llevaría a cabo por etapas, para concluir en 10 o 12 años.

La cuestión está en que si no hay 4 mil millones de pesos para enlazar Aguascalientes y Guadalajara por vía férrea, menos se tendría más del doble para la obra hidráulica, que puede ser necesaria pero sumamente costosa y por las condiciones en que está el país difícilmente podría concretarse, al menos no a corto plazo.

De los tantos documentos que surgen como resultado de reuniones que tienen lugar, hay uno que se refiere a los problemas que inciden en la población de Aguascalientes con el agua. Menciona que uno de los elementos más importantes en la naturaleza y por consecuencia para las actividades del ser humano, ha sido desperdiciado y contaminado por utilizar, a lo largo del tiempo, prácticas de uso inadecuado, sin considerar que el ciclo del agua puede ser alterado en su frecuencia, en cantidad y calidad.

Para no agravar más el mal uso de cuencas y cuerpos receptores, que no debían exceder su propia capacidad natural de regeneración, es necesario tener un diagnóstico actualizado, que se sienten las bases para definir planteamientos que ayuden a revertir esta crisis.

Los problemas que se encontraron entonces –y que hoy siguen presentes– son: falta de cultura del agua, sobreexplotación de acuíferos, insuficiencia de agua, altos costos del agua, modelo de concesión, uso ineficiente agrícola y urbano, que está concesionada, cobros indebidos, desconocimiento del potencial de los acuíferos, contaminación, cuencas deterioradas, mala distribución, calidad del agua, mala atención, corte indebido, problemas técnicos, insuficientes recursos para conservación, falta de reuso y agrietamiento del suelo.

Los 16 puntos enumerados son igual de importantes y deben tener una solución técnica y financiera, pero por diversas razones se ha postergado, por lo que una autoridad no hace su parte y la que sigue tampoco, hasta que a alguna le explota el conflicto, que por su condición de índole social y política es de mayor repercusión.

Entre las tres principales complejidades que se identificó están los problemas con el organismo operador, como la insuficiencia de agua, cobros indebidos, calidad del agua, altos costos, mala distribución, mala atención, problemas técnicos y modelo de concesión.

También están los que dependen de los usuarios, que por sus actitudes y costumbres les falta cultura del agua, contaminación y uso, además de la ineficiencia agrícola, y las que derivan de la falta de acciones y de la ausencia de criterios o políticas de gobierno, respecto al destino y conservación de este recurso natural no renovable, sean éstos federales, estatales o municipales; que no le ponen atención a la sobreexplotación de acuíferos, contaminación, falta de reuso, desconocimiento del potencial de acuíferos, cuencas deterioradas, agrietamiento del suelo y el modelo de concesión.

En resumen, se requiere que las autoridades y la empresa concesionaria asuman el papel que les corresponde, en el uso, cuidado y destino del agua, y que los habitantes tengan presente que el desperdicio, por mínimo que sea, impactará el futuro de todos, para ello deberían retomarse las campañas de concienciación que hace varios años estuvieron en boga.

PISAN CALLOS

Las protestas de los jóvenes priistas por la imposición de un “delegado” no han hecho mella en la directiva del Comité Directivo Estatal, aunque con su silencio se visualiza la esperanza que el asunto pronto se olvide, pero no atenderlo es dejar que el germen quede ahí y a futuro resulte más dañino.

Hay quienes aseguran que el mutismo de los líderes se debe a que las quejas son parte de una trama que impulsa un grupo que pretende apropiarse del CDE, lo que de ser cierto con mayor razón deberían salir a encararlo.

Más allá de si hay una mano que mece la cuna, lo importante es solucionar esa demanda, que es algo real, que está ahí y aun cuando se enfríen los ánimos no se va a borrar, y menos cuando más de uno siente que él podría ocupar el lugar del delegado, figura que se da sólo cuando hay problemas insalvables o falta de interés en competir.

Tal parece que la actitud del CDE es una copia de lo que sucede en el Comité Ejecutivo Nacional con el presidente Enrique Ochoa Reza, al que el ex gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz Ortiz, acusa de insensible ante la militancia.

En una carta que le envió el 13 de octubre, señala que ha seguido su actuación y “con preocupación y con pena, advierto una inconsistencia entre lo que dice al priismo, a través de sus declaraciones a los medios, y lo que en los hechos realiza”.

Particularmente, “no atiende a la militancia ni hace el esfuerzo por escucharla. Y debemos aclarar, señor presidente, que quienes acuden a sus ‘Encuentros con la militancia’ son no representantes sino sólo ‘representaciones’ de la misma, en cada uno de los estados que ha visitado”.

En unas cuantas líneas Ulises Ruiz exterioriza lo que viven los jóvenes actualmente a nivel local, pero como dijera aquel: no los ven ni los oyen, por lo que pueden quedarse con el entripado, ya que no existe voluntad de atenderlos.

Tal parece que oye lo que hoy se registra aquí, porque Ruiz Ortiz sostiene que hay varios asuntos que deben tratarse en la Asamblea Nacional, la cual se ha postergado por distintas razones, sobre todo que la reunión sirva para “definir qué queremos ser, hacia dónde proponemos ir y cómo lo pensamos lograr, para ofrecerle a las mexicanas y a los mexicanos un proyecto renovado, congruente y consistente con los principios que nos dieron origen y que le han permitido a nuestro partido dirigir a México durante casi ochenta años”.

Todo lo anterior, indica, se discute en la calle, “aunque la verticalidad con la que se ha manejado la dirigencia inhibe el comentario abierto y sincero”. Lo que la militancia demanda es trabajar unida con la dirigencia para volver a convencer a los electores sobre la capacidad del partido de hacer gobierno y lo cual es posible “con  una oferta realista, viable, emanada de consensos, de las propuestas realizadas por los militantes y con la práctica transparente de la democracia al interior de nuestro partido”, sólo así podrá ganar las próximas elecciones, puntualiza.

BIENVENIDO

Con beneplácito y emoción recibió la feligresía de la Catedral Basílica la presencia del canónigo Francisco Salas, luego de varios meses de estar bajo cuidados médicos. Encabezó la misa que tuvo lugar ayer a temprana hora y aunque no está totalmente restablecido el hecho de reanudar su ministerio es buen síntoma, por lo que al final de la celebración varias personas se acercaron a saludarlo y congratularse al tenerlo de regreso.

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