Noé García Gómez

Después de la acción de ocupación del día 23 y los días posteriores de estar en la opinión pública se comenzaba a dar un impasse, pero duraría poco.

En una etapa se rumoraba fuertemente el desalojo por parte del gobierno, utilizando las corporaciones policiacas, la preocupación de los dirigentes y el temor de algunos habitantes los ponían en alerta, un fin de semana se sabía que diversas corporaciones de seguridad estaban acuarteladas e inferían que sería para preparar la intervención para el desalojo y hasta posiblemente la captura de los principales dirigentes.

Ese día se reunió el equipo dirigente, el de más confianza y compacto, en su base de operaciones, un improvisado lugar dentro de los terrenos, la que estaba cerca del CRENA, ahí se dio un  informe del status de la situación política, también se da un panorama de los rumores de la acción del gobierno, acuerdan que el grupo se dividiría en dos, y se turnarían para estar de guardia en los terrenos, para con ello, si se diera una represión y captura, el otro tanto de dirigentes estuviera listo para continuar con la lucha política, uno estaría encabezado por Antonio Ortega, el otro por Gilberto Carlos Ornelas, los dirigentes de mayor rango formal en ese momento en el PST en Aguascalientes.

Pasaron algunos días y el 9 de septiembre de ese 1978 en medio de una Asamblea del Consejo Estatal de Dirigentes, que se desarrollaba en el salón del Sindicato de la Industria Textil en la calle Juan de Montoro, al lado de donde estaba el cine Alameda;  se comenzó a ver una atención en el grupo dirigente, ya casi al finalizar la asamblea se confirma y se reporta a los asistentes la desaparición de Antonio Ortega, la asamblea se alarga ya que parecía confirmarse la sospecha de una posible represión, recordemos que a finales de los años 70´s se vivía la llamada guerra sucia, donde el gobierno utilizaba las desapariciones forzadas como método de intimidación política.

Los dirigentes encabezados por Gilberto Carlos Ornelas responsabilizaron al gobierno y exigieron respuesta, pasaron semanas y se convocó a una marcha pidiendo la aparición del dirigente desaparecido. Recordemos que los años 70 estuvieron marcados por la guerra sucia, del partido en el gobierno, y el temor era constante. La respuesta del gobierno era desmarcarse y acusaron de ser una estratagema planeada desde adentro del movimiento, para presionar al gobierno.

Se convocaron a conferencias de prensa, plantones y una gran marcha desarrollada el jueves 14 de septiembre, donde vinieron dirigentes nacionales encabezados por el hermano del desaparecido, Jesús Ortega Martínez, ahí junto con Gilberto Carlos exigieron al gobierno la aparición de Antonio.

Dos días después, el 16 de septiembre apareció Antonio Ortega con algunos estragos físicos y golpeado, esto generó una presión al gobierno, las autoridades siempre negaron participar en dicha desaparición, y acusaron a los dirigentes de un montaje. La realidad es que el suceso dio un segundo impulso al movimiento, ahora continuaron con la demanda de que el gobierno reconociera legalmente el fraccionamiento.

Finalmente el desalojo solo quedó en amagos y rumores, en cambio se convocó a un diálogo abierto en Palacio de Gobierno donde asistían gran parte de los líderes de manzana de dicha colonia. Asambleas con el gobernador o el secretario de Gobierno tipo asambleas populares, donde no se generaban acuerdos concretos pero sí una sensación de diálogo y entendimiento.

Pero se tiene que ser consciente de la coyuntura que se vivía en ese entonces, ¿Cómo una sociedad conservadora, en una ciudad tranquila y estable, pudo permitir la invasión ilegal de terrenos?; atando algunos “cabos” y echando una vista a los elementos del pasado se podrían sacar algunas conjeturas, y parte de la respuesta podría estar más allá de las fronteras del municipio y el estado de Aguascalientes.

Por un lado existía una disputa en los grupos de poder nacionales del PRI y dentro del gabinete del Gobierno de la República. Sobre todo dos grupos internos que parecía querían adelantar la disputa por la candidatura presidencial, uno de ellos era el del aguascalentense Augusto Gómez Villanueva, y que el gobernador Refugio Esparza era de ese mismo equipo, el otro grupo era del entonces secretario de Gobernación Federal Jesús Reyes Heroles. Esto género que lo que ocurría en Aguascalientes fuera una caja de resonancia nacional; como ejemplo lo que ocurrió con unas bodegas que fueron descubiertas con toneladas de azúcar en nuestro estado, en plena escasez de dicho alimento de la canasta básica, lo que generó un escándalo de acaparamiento y especulación. Por lo que otro escándalo, como una represión social y juvenil podría ser complicado para este grupo político. Lo anterior aunado a la masividad del movimiento, las estrategias de sus dirigentes y la personalidad del gobernador, posiblemente generaron la coyuntura para que no se generara una acción represiva por parte de las autoridades.

La sociedad y los medios siguieron por un tiempo lo sucesos, en un inicio la sociedad de Aguascalientes los bautizó como “el agarrón”, y con una forma despectiva les decían como una popular novelas de aquel entonces “el hogar que me robé” con la intención de desgastar avergonzando a los ocupantes, pero el nombre de dicha colonia se había decidido previamente como Colonia Popular Insurgente; insurgente, en singular haciendo énfasis que, el todo era sinónimo de insurgencia social, donde la misma colonia reflejaba una acción de insurgencia permanente; pero finalmente en las primeras asambleas con los habitantes se cambió a Colonia Insurgentes en plural, en honor a los miles de ciudadanos que se animaron a dicha acción, pero también homenajeando a personajes históricos que representaban una insurgencia popular.

También designaron un área destinada para cuestiones de formación, cultura y educación, donde se pedía a la SEP enviara personal para dotar de educación a los niños que ahí habitaban, que fue conocida como “la Escuelita” después de un año la autoridad educativa mandó un maestro para atender a los distintos grados. Además, así como llegaron familias humildes y trabajadoras, también llegaron una buena parte de individuos sin oficio, ni beneficio, alcohólicos, vándalos y personas en situación de calle que su subsistencia se basaba en delinquir o violar la ley, por lo que en los primeros años se estableció la línea de no vender alcohol en la zona, aunque no estaba prohibido consumirlo, por lo que de poco sirvió la no venta.

En buena medida, una sociedad conservadora, acostumbrada a la tranquilidad y el statu quo, el viejo Aguascalientes se cimbró por una insurgencia popular organizada, que comenzó a despertar una inquietud por movimientos y partidos distintos al absolutista PRI, dio origen a lo que se podría considerar el primer partido de masas de izquierda en Aguascalientes, como lo fue el polémico PST, si bien existían partidos como Partido Comunista Mexicano encabezados por líderes ferrocarrileros como Ramón Báez e Ignacio Ávila Vázquez o el Partido Popular Socialista con José Guadalupe Mauricio Serafín, Ignacio Flores y Arturo Carreón Díaz y sus hermanos; ambos partidos eran más de cuadros y muy focalizados.

Desde sus inicios y origen, al Partido Socialista de los Trabajadores con su principal dirigente nacional Rafael Aguilar Talamantes, se le cuestionaba y recriminaba por las otras expresiones de izquierda su actuar concertador con el poder en turno, pero que pragmáticamente le daba ciertos resultados políticos y electorales. En Aguascalientes por algunas elecciones se convirtió en el principal partido de oposición, desplazado en el segundo lustro de los años 80´s por Acción Nacional.

Finalmente el movimiento y el ya irregular fraccionamiento, tenían que tener salida y culminación, eso se abordará en la siguiente y última entrega.

 

El presente trabajo se realizó con una labor de investigación bibliográfica y hemerográfica, además de anécdotas contadas y entrevistas con algunos de los participantes aquí mencionados. Si usted fue partícipe o conoció algún suceso relacionado, tiene documentos o fotografías y está en el ánimo de contribuir, precisar y enriquecer este trabajo, contácteme. (Correo:honoerato@hotmail.com twitter: @noeg2)