Noé García Gómez

Los inicios de la historia de la izquierda partidista en Aguascalientes podríamos remontarlos a la década de los años 70´s, el suceso del 2 de octubre de Tlatelolco marcó de forma importante a una generación de mexicanos sobre todo jóvenes, que optaron por inmiscuirse en los asuntos políticos y sociales para hacer frente a un régimen absoluto que excluía a quienes no pensaban igual que el partido en el gobierno. Algunos de estos jóvenes se inclinaron por la vía insurgente, al ver esto el gobierno permitió la apertura política y el surgimiento de algunas fuerzas partidistas de izquierda.

Dice Daniel Carlos García: “En Aguascalientes desde siempre se ha desdeñado a la izquierda incluso por sus mismos protagonistas, no obstante que su historia no sea menor, aunque poco conocida y estudiada.” (García, 2000), ahora si bien Aguascalientes se ha catalogado como un estado conservador y tendiente a la ideología de derecha, ha sido escenario de pequeños pero significativos relámpagos de las distintas izquierdas, como “las expresiones anarcosindicalistas de principios del siglo XX, la actividad de las células comunistas en los distintos movimientos ferrocarrileros; la explosión de insurgencia guerrillera a inicios de los años setenta” (García, 2000) o como el vallejista Ramón Báez escribió en su libro Las luchas ferrocarrileras de 1958 y 1959, en su última frase dice “aquí en Aguascalientes, a diferencia de lo que dice la prensa, siempre se ha combatido y hay muchos luchadores sociales incógnitos.” (Báez, 2002).

Una de las luchas emblemáticas de la naciente izquierda de esos tiempos fue por la vivienda, las condiciones de pobreza e insalubridad en que vivían miles de familias en las múltiples vecindades, barrios y colonias, así como la prácticamente nula política de vivienda popular del gobierno, fueron un caldo de cultivo para realizar una concientización política para exigir el acceso de esta familias a contar con un patrimonio aunque fuera modesto.

Por lo que un grupo de jóvenes que venían de las luchas estudiantiles, en el primer lustro de los años 70´s, como el descuento del camión o el acceso por espacios en las instituciones de educación superior “los rechazados”, aglutinados en la Federación de Estudiantes Democráticos de Aguascalientes (FEDA); y que ya militaban y ocupaban algunos cargos en la dirigencia del Partido Socialista de los Trabajadores (PST) -extinto partido en la década de los 80´s envuelto en polémica por parte de la izquierda por el comportamiento de su líder Rafael Aguilar Talamantes-; estos jóvenes comenzaron a realizar dicho activismo en las vecindades y las colonias del centro de la ciudad y sus alrededores.

Dichos jóvenes como Antonio Ortega Martínez, Gilberto Carlos Ornelas, Juan Antonio Bárcenas, Gerardo Ortega, Raúl Ruvalcaba Martínez entre otros comenzaron un movimiento que desencadenaría en la invasión de un ejido, con poco uso agrario, ubicado en la zona sur de la capital del estado que ya comenzaba a estar en la mancha urbana; se podría considerar como el suceso social y político que fue el parteaguas para las bases de la izquierda partidista contemporánea en Aguascalientes. Al final todos los antes mencionados y principales cabezas del movimiento ocuparon cargos dirigentes y de representación popular por el PST, PMS, FCRN o PRD, no es el espíritu de este trabajo juzgar el actuar político posterior o su trayectoria, sino realizar una crónica de un movimiento político social en esa coyuntura.

La invasión de las huertas es conocida por todos y por casi nadie, la clase política, sociólogos y urbanistas conocen parte de  su origen pero con muchas imprecisiones, porque se ha investigado poco, se dan por sentadas muchas cosas, pero principalmente porque sus protagonistas no la han documentado, ni escrito; no pasa de pláticas y anécdotas que de vez en vez cuentan y unos pocos tenemos la fortuna de escucharlas.

En cuanto a las menciones en trabajos académicos están las de Eugenio Herrera Nuño, Armando Valdivia Durán o de Fernando I. Salmerón, que ubican la invasión de Las Huertas en 1977, unos en agosto otros en noviembre.

Herrera Nuño y Valdivia Durán en su trabajo Equipamiento urbano, uso del suelo y vivienda en la Zona Metropolitana de Aguascalientes para distintos grupos socioeconómicos describen “La invasión de las Huertas en 1977, durante el gobierno de Esparza Reyes -encabezada por el Partido Socialista de los Trabajadores (PST)-, dejó un problema de regularización que se resolvió hasta el gobierno de Landeros, a través de la CORETT, la cual con facilidades de pago otorgó la propiedad de los lotes a sus poseedores. Las casas se levantaron mediante autoconstrucción, sin ningún tipo de apoyo para la vivienda, lo que hace que esta colonia cuente con todos los servicios de la puerta hacia afuera, pero con viviendas de baja calidad, con pisos de tierra, techos de lámina, entre otras deficiencias, de la puerta hacia adentro. La colonia Insurgentes, se regularizó en menos de una década en cuanto a la tenencia de la tierra, sin embargo, hasta el día de hoy, es estigmatizada y considerada un foco rojo para la seguridad de la ciudad, con un promedio de 5.9 ocupantes por vivienda.” (Herrera y Duran, 1996).

En el libro Diccionario de la Izquierda en Aguascalientes de Daniel Carlos García en el apartado de Insurgentes, Col. La define como: “Asentamiento humano creado con sectores pobres de la ciudad de  Aguascalientes, a partir de la invasión de Ex Ejido Las Huertas al sur de la capital del Estado, promovida por el Partido Socialista de los Trabajadores en 1976. El promotor principal fue Antonio Ortega Martínez, además de Raúl Valdez y Adán Pedroza Esparza, aunque surgieron cuadros militantes importantes como Raúl Arturo Ruvalcaba Macías, Gilberto Carlos Ornelas, Socorro Venegas, Genaro Bárcenas, Juan Manuel Limón Díaz y Sebastián Martínez, entre otros. Los habitantes actuales festejan su fundación todos los 23 de julio.” (García, 2003).

En el compendio Mujeres y Toma de decisiones, coordinado por Yolanda Padilla Rangel, es su ensayo Salvador Camacho menciona: “En Aguascalientes, durante esos años, las mujeres de izquierda eran muy pocas. Algunas participaron en la toma de tierras del Ejido Las Huertas, que encabezó el Partido Socialista de los Trabajadores.” (Camacho, 2010).

Esas publicaciones, las que hacen referencia a fechas, las tienten erróneas, pero que buscando en la hemeroteca de El Heraldo de Aguascalientes y el extinto diario Opinión, podemos precisar que sus ediciones del lunes 24 de julio de 1978 ponían en primera plana la nota de la invasión de cientos de familias a aquellas tierras ejidales, donde daban parte lo ocurrido un día anterior, esto lo abordaré en la siguiente entrega.

El presente trabajo se realizó con una labor de investigación bibliográfica y hemerográfica, además de anécdotas contadas y entrevistas con algunos de los participantes aquí mencionados. Si usted fue participe o conoció algún suceso relacionado, tiene documentos o fotografías y está en el ánimo de contribuir, precisar y enriquecer este trabajo, contácteme. (Correo: honoerato@hotmail.com twitter: @noeg2)