Salvador Rodríguez López

El ensayo presidencial en materia educativa, para que el regreso a clases sea “en línea”, tendrá lugar en medio de una serie de incertidumbres de profesores y padres de familia sobre las consecuencias que pueda haber para niños, niñas y adolescentes, ya que difícilmente la televisión puede suplir la relación maestro-alumno.
Hasta la fecha el Instituto de Educación de Aguascalientes (IEA) no ha presentado un informe pormenorizado de los resultados que registró el experimento del ciclo que recién concluyó, por lo que todo queda en lo que presuntamente hubo y en donde se canceló la reprobación, por lo que los niños y jóvenes pasaron al siguiente grado sin que se conociera el nivel real de aprendizaje.
Las clases en casa se impartirán a través del televisor, por lo que los pupilos deben estar atentos a los horarios en que se ofrezcan, situación que genera un enigma para los padres de familia, puesto que deberá haber un aparato para cada hijo cuando tengan cursos distintos.
Además, si el padre y la madre trabajan no tienen quien vigile que sus hijos estudien y hagan los deberes, a lo que alguien a nivel nacional opinó que podrían contratar a una persona que se encargue de esta labor, lo cual entrañaría pagar un salario que no está en las posibilidades de la familia.
Es una situación nada fácil de resolver, porque si asistiendo a la escuela y con la vigilancia de los docentes para que estudien muchas veces no lo hacen o actúan con indolencia, menos lo van a cumplir sin supervisión.
Entre las propuestas que se encuentran sobre la mesa está que el regreso a clases sea de manera presencial, alternando por días la asistencia de los alumnos, de manera que los profesores tengan la conexión necesaria con ellos y de éstos con sus maestros, que es tan indispensable para una mejor aplicación.
Con las medidas adecuadas en materia de higiene las escuelas pueden funcionar sin contratiempos, al mismo tiempo que todos los que asistan lo hagan con cubrebocas, que a la entrada se les haga la prueba para determinar que no tienen algún síntoma que pudiera estar relacionado con el Covid-19 y que dentro del plantel guarden en todo momento la distancia entre sí. Todo es cuestión de organizarse y adaptarse para tener un lugar seguro y se tenga una mejor congruencia en lo que significa la escuela como formadora de la generación-coronavirus.
Una cuestión que no ha sido aclarada por el IEA es el número de deserciones en secundaria y bachillerato, hecho que se refleja al no inscribirse para el inicio de clases previsto el 24 de este mes, lo cual sería un parámetro para determinar qué podría suceder al final del ciclo 20-21.
La obligación de la autoridad educativa es cuidar que en las condiciones prevalecientes se tenga un mínimo de problemas, con lo que se estará velando para que no tengan mayor impacto los cambios que se programan y si se capta algún perjuicio se corrija de inmediato y así no tenga efectos en el adiestramiento de niños y jóvenes.

FUE MÁS ALLÁ
Como dijera el general romano Julio César “La suerte está echada”, los priístas saben que todas las decisiones (principalmente las candidaturas) se decidirán en el Comité Ejecutivo Nacional, por lo que sólo les queda el derecho del pataleo y de paso exhibirse unos a otros en la búsqueda de restarle puntos al “enemigo”.
En la colaboración del miércoles pasado se mencionó Con Usted que el CEN del Partido Acción Nacional centraliza las principales nominaciones estatales, tanto para la gubernatura como la alcaldía de Aguascalientes, además de los nombramientos a diputados federales, pero le deja al comité estatal el manejo de las diputaciones locales y regidurías y así pueda “defenderse”, pudiendo de algún modo darle algo a los demás grupos que tienen sus propias propuestas.
En el caso del PRI se fue al extremo en la modificación de sus estatutos, que fueron aprobados por el Consejo Político Nacional el pasado 3 de agosto, al darle amplias facultades al CEN para que sea el único que pueda registrar candidaturas a cargos de elección popular, tanto federales como estatales y municipales, con lo que deja a los comités estatales y municipales en calidad de simple oficialía de partes.
Para los interesados locales en participar dentro del proceso que tendrá lugar en junio de 2021 deben mover sus palancas en la capital del país, ya que aquí a lo más que pueden aspirar es a que les reciban la documentación que acredite que cumplen los requisitos para competir, pero si no tienen alguien que les ayude es preferible que se olviden de su sueño.
Conforme a las reformas al Código Electoral del Estado, en noviembre – y no en octubre – será cuando comience el año electoral 2020-2021, de lo cual deben estar enterados tanto partidos como pretendientes a cargos de elección y quienes se prepararan para ir como independientes.
El lugar que ocupa el priismo en la entidad no es nada halagüeño, lo cual supondría que no hay mayor entusiasmo, sin embargo crece la lista de militantes que en algún momento estuvieron en primeros planos y han regresado “para lo que se ofrezca”, lo cual obligaría a los directivos a que los pasen por un cernedero y queden sólo aquellos que estén dispuestos a gastar las suelas de los zapatos, porque en estos momentos los figurines salen sobrando y hasta estorban, ya que se va a requerir de mucha talacha, de hacer que el partido vuelva a sus orígenes. Incluso, los que hoy están dispuestos al sacrificio deben aceptar ir por cargos de mayoría, que es en donde se mide el verdadero liderazgo, y que las “plurinominales” las ocupen los de menor rango pero que pueden ser más útiles ya que tienen ganas de trabajar.
Aunque no es la primera vez que se plantea, esta vez se dio luz verde para que miembros de otros partidos y aún habiendo sido dirigentes y candidatos, puedan ser aceptados como aspirantes externos, lo que abre un enigma para los auténticos militantes que pueden ser desplazados, incluso de aquellos que defeccionaron y al no encontrar calor en su nuevo hogar retornan con las mismas oportunidades de quienes se han mantenido fieles.
Será interesante conocer trayectorias de los que aparezcan en las boletas del primer domingo de junio 21, porque de ahí dependerá qué le depara localmente al partido para 2022 y dos años después en la presidencial. Demasiados se apuntan para ir al baile con Doña Leonor, sólo falta que ella acepte su compañía.

NUEVA OPORTUNIDAD
La ratificación en el cargo como jefe de la policía municipal de Aguascalientes obliga al comisario Arturo Martínez Morales a mejorar la atención que recibe la población en materia de vigilancia, servicios y vialidad, asimismo requiere apretar tuercas al interior, ya que son recurrentes las denuncias en Asuntos Internos y en la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH), reflejo que hay elementos que no corresponden a la confianza que se ha depositado en ellos y por unos cuantos la corporación queda en entredicho. Cuando fue designado titular de la SSPMA, se mencionó en este espacio la importancia de haber designado a alguien que por méritos había llegado a ese cargo, que además tenía a su favor conocer las entrañas de la policía, por lo que ahora es el momento de actuar y en lo que resta de esta administración dejar constancia de ese liderazgo, que se refleje con un mínimo de quejas ciudadanas. Si supo sortear las asechanzas del palacio de junto con mayor razón puede hacerlo en su medio, en donde se formó y creció como servidor público, lo que de concretar dejará la vara alta para quien lo suceda. Tiene poco menos de un año para cumplir y hacer cumplir la encomienda y lo que venga después será otra cuestión, por ahora su deber es lograr un buen papel para el bien de los habitantes, que deben tener confianza en la seguridad pública municipal y lo cual se gana día tras día.