Sergio Alonso Méndez

La Noticia:

Trump niega que Estados Unidos tenga nada que ver con la operación y la detención de dos ex soldados… (elpais.com).

Comentario:

Un comando con veinte soldados… ¿pretendía derrocar al gobierno de Venezuela que cuenta con miles de efectivos en su ejército? Definitivamente argumento para una película taquillera. Incluso le podrían proponer el papel principal al propio Maduro. Mínimo conoce a Sylvester Stallone porque cuando el presidente de Venezuela se refirió al comando mencionó a Rambo: “Estaban jugando a Rambo, estaban jugando al héroe.”

¿Qué sabemos? Definitivamente el comando no tenía buenas intenciones. Llegó en una lancha rápida al poblado de Macuto, a 32 kilómetros de la capital venezolana, y tenía seis vehículos en tierra. Ocho de los hombres armados fueron abatidos por el ejército venezolano. Los demás fueron capturados entre los que destacan dos ex soldados americanos.

Sin duda los mercenarios pensaron que todo iba a salir como en las películas de Hollywood: llegada temeraria, abrirse paso a fuego limpio, dividirse y unos ir a controlar el aeropuerto, otros ir por las cañerías al palacio del presidente, irrumpir en la residencia, despachar a guardaespaldas, capturar a Maduro y tener un escape impecable. Es sólo una idea de cómo pudo haber sido su plan, pero la realidad es traicionera.

Un testigo pescador presenció la acción y dijo que varios agentes de las fuerzas especiales de la policía bolivariana llegaron disparando en todas las direcciones y hacia el agua. “Empezaron a lanzar tiros como locos y corrimos a resguardarnos a donde un compañero”, relató. O sea, ¿los policías no saben que deben aproximarse con cautela, dejarse despachar uno por uno y permitir al comando seguir con su plan? Llegaron disparando como locos al clásico estilo revolucionario mexicano de “primero dispara y después averigua.” Así no hay película que valga.

¿Fue Trump el autor intelectual, aunque lo niegue? No parece. Por muy silvestre que sea el presidente americano no puede haber patrocinado un plan tan burdo. Tiene a sus órdenes al ejército más poderoso del mundo y manda a un aprendiz de Rambo. No. No suena.

Claro que está el asunto de la opinión pública internacional, pero puede aprender de Vladimir Putin que se anexó la península de Crimea y tan campante. Y, en el caso de Venezuela, está el atenuante de que al menos 50 países reconocen a Juan Guaidó como presidente legítimo. Eso debería contar.

Los autores intelectuales fueron los exsoldados que se cansaron de jugar Halo y decidieron empuñar armas verdaderas enfrentando fuerzas “enemigas.” La pregunta es, si hubieran tenido éxito en su misión, ¿a dónde habrían ido a continuación? ¿Corea del Norte? ¿Cuba? ¿O de plano a China? Ya no lo sabremos. Y no podemos dejar de mencionar la famosa frase de “Misión Imposible”: En caso de captura el gobierno negará conocerlos… Muy propia.

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas

salonsomendez@gmail.com