Al llamar al Gobierno del Estado a asumir en su momento el costo político que le podría representar la autorización de un ajuste a las tarifas del servicio de taxis, Óscar Romo Delgado, dirigente de la AUGTEA, aseveró que este gremio acusa un rezago de cuando menos 50% en el banderazo del taxímetro y se requieren mejorar las condiciones económicas del sector.
Comentó que las Agrupaciones Unidas del Gremio Taxista del Estado de Aguascalientes trabajan en la modernización de su parque vehicular y hasta ahora sus representantes no han evaluado ni definido cuál sería una petición formal a la Seguot en materia de tarifas, porque se comprende que el público usuario a quienes atienden es de la clase social vulnerable.
“El gremio taxista continuará trabajando y haciendo su labor con calidad para ganarse la autorización del ajuste tarifario, porque es un derecho natural poder mejorar los ingresos de las familias de los trabajadores del volante. Se está consciente de que la ciudadanía necesita mejorar su salario y se comprende que ninguna autoridad quiere asumir costos políticos de esta naturaleza”.
En entrevista con El Heraldo, Romo Delgado precisó que los taxistas desconocen las razones reales por las cuales se resisten a aumentar las tarifas, pero se continuará trabajando para lograrlo y que los costos políticos los sepan solucionar, porque actualmente quienes llevan la peor parte son las familias de los taxistas.
Hace un año, en diciembre del 2016, se autorizó un incremento de 1.50 pesos al banderazo en el taxímetro, pero para el recorrido no se concedió ninguna mejora, lo cual sucedió prácticamente a escondidas por parte del Gobierno Estatal de aquel entonces, quien no tomó en cuenta al gremio en su conjunto.
Añadió que en los seis años anteriores no hubo ningún aumento a la tarifa, por lo que este sector se encuentra desfasado y ojalá que no se continúe con esa situación. De ahí que se solicita a la autoridad que haya acercamiento y diálogo para poder hacer una propuesta justa.
“Este año se registraron aumentos considerables como la gasolina, combustible indispensable para la prestación de este servicio, con lo cual se aumentaron los costos de los insumos y de la canasta básica, motivo por el cual las familias taxistas se sienten desamparadas por parte de la autoridad estatal”, subrayó.
Por último, reiteró que en los últimos siete últimos años se enfrenta un desfasamiento tarifario de un 50% en el banderazo, pues actualmente se encuentra en 12.50 pesos, pero debería estar en 17 o 18 pesos; sin embargo, se tiene claro que las condiciones económicas todavía no son favorables para que esto suceda.