Claudia Guerrero y Antonio Baranda
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El Presidente Andrés Manuel López Obrador anunció ayer que está dispuesto a concretar un acuerdo con el Banco de México para que los más de 12 mil millones de dólares que entregará el Fondo Monetario Internacional (FMI) al País, sean destinados para el pago de la deuda.
El miércoles, el Gobernador de Banxico, Alejandro Díaz de León, explicó que México sí puede usar la transferencia multimillonaria para prepagar deuda, siempre y cuando el Gobierno compre los fondos del banco central y realice las transacciones a precios de mercado, aunque no precisó el costo que eso representa.
“Son un activo que se contabiliza como reserva internacional. Toda moneda extranjera que el Gobierno federal puede obtener del banco central, se compra”, precisó.
El Presidente agradeció ayer en conferencia las opiniones del funcionario e invitó a los integrantes Banxico a trabajar junto con la Secretaría de Hacienda para concretar la operación.
“Le agradezco mucho al Gobernador del Banco de México por tener esa actitud, creo que es muy bueno para todos y principalmente es muy bueno para la hacienda pública, es muy bueno para el pueblo de México el que ese dinero se utilice para pagar deuda”, señaló.
Tras asegurar que su propuesta permitirá generar ahorros en el pago de intereses de la deuda, reveló que la idea fue originalmente planteada por el nuevo Secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O.
“Quien está viendo esto es el Secretario de Hacienda. Es el actual Secretario de Hacienda y él fue el que me hizo el comentario, él me hizo el planteamiento, por eso yo lo expuse aquí”, explicó.
Por otro lado, coincidió con el subgobernador de Banxico, Gerardo Esquivel, quien publicó en redes sociales que el disenso de opiniones con el Presidente, sobre el destino de los fondos, no implica una confrontación.
“Hubo un poco de diferencias, que son propias, estoy de acuerdo con lo que dijo Gerardo Esquivel, que cuando hay democracia se tiene que garantizar el derecho a disentir y no todos podemos pensar de la misma manera, eso es en las dictaduras, donde hay un pensamiento uniforme, pero en la democracia no”, agregó.