Alejandro Albarran
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El Presidente de EU, Donald Trump, está presionando para que su muro fronterizo sea pintado de negro, lo que podría costar al menos 500 millones de dólares, según estimaciones del Gobierno.

Durante una reunión el mes pasado en medio de la pandemia de Covid-19, el Presidente dijo Jared Kushner y a sus ayudantes que avancen con la pintura y busquen estimaciones de costos, según cuatro funcionarios de la Administración que hablaron con The Washington Post.

Durante años se ha hecho eco la idea de Trump para que el muro en la frontera con México sea de color negro, lo que muchos ingenieros y militares del Gobierno han considerado una idea costosa e innecesaria.

“El Presidente ha cambiado de opinión y ahora quiere que la cerca sea pintada”, dijo uno de los funcionarios al WP.

“Estamos modificando contratos para añadirlo”.

El diario estadounidense obtuvo una copia de las estimaciones de la Administración Trump, las cuales calculan que los costos irían desde 500 millones de dólares por dos capas de pintura acrílica hasta 3 mil millones de dólares para una cubierta contra el polvo en los postes de 30 metros de altura.

El Gobierno aún no ha elegido un plan, pero Trump ha manifestado que si el muro es negro ahuyentará a las personas que buscan escalarlo.

Ha dicho que le gustaría un tono mate, por sus propiedades para absorber el calor.

Como parte de su campaña de reelección, el Presidente prometió completar 800 kilómetros de muro en la frontera para principios del siguiente año.

De acuerdo con la Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (CBP, en inglés), el Gobierno de Trump ha finalizado hasta ahora 280 kilómetros de nuevas vallas en la frontera.

Los postes del muro de Trump son de acero resistente al agua y al calor. Están, además, rellenos de concreto, sin embargo, traficantes se las han ingeniado para cortarlos con sierras que pueden encontrarse en los supermercados, para abrir brecas y pasar hacia EU.

La Administración pintó de negro una parte del muro en California, lo que costó un millón de dólares. Pero se ahorraron costos porque fue realizada por el Ejército.

Los contratistas han dicho que cobrarían 1.2 millones extra por cada kilómetro y medio de muro si es que el Gobierno lo quiere pintado de negro.