Todavía es tiempo para que, en el Congreso de la Unión, se reconsidere la iniciativa de reforma a la Ley Energética emitida como prioritaria por el presidente de México. Si bien los diputados federales, en su mayoría, la votaron a favor, en el Senado, por otro lado, se tiene la oportunidad de que se haga un análisis a conciencia, sobre todo lo en lo que respecta a lo que pierde el país con la propuesta, así como la violación no sólo a la Carta Magna, sino a los tratados internacionales signados.
Así lo expresó el presidente de la Coparmex en la entidad, Juan Manuel Ávila Hernández, quien resaltó que se mantendrá el exhorto a los legisladores federales para que se pugne por la modernización en la generación de energía y no se vaya en retroceso, restando oportunidades de atracción de inversiones para México, además del riesgo latente que se tiene por las reglas marcadas en los tratados comerciales.
No se dejará de referir que la iniciativa, que ya pasó por la Cámara de Diputados, “a todas luces va encaminada a fortalecer a un sólo participante en el mercado, pero, además, viola al menos cuatro artículos de la Carta Magna; pero no sólo eso, también viola de dos a cuatro capítulos de varios tratados comerciales que tiene México, entre otros el T-MEC y con la Unión Europea”.
Aunado a lo anterior, está la afectación directa a los mexicanos, pues alcanzará no sólo la atracción de inversiones que se refleja en modernización, sino también en la generación de empleos, la cual podría verse limitada si se llegase a aprobar, en la Cámara Alta, dicha contrarreforma energética por encima de la ya existente, propuesta por el gobierno federal anterior.
Desde la Coparmex, persiste el rechazo a “esta visión anquilosada en el pasado, que promueve el uso exclusivo del combustóleo” con la falsa idea de lograr la competitividad de la CFE, pero que la obliga a comprar combustóleo, por el hecho de estar enfocado en el tema de Pemex, empresa que ha perdido, desde el inicio de esta administración federal, más de 1 billón 200 mil millones de pesos; es decir, más del 25% de todo el presupuesto federal, y es que esta empresa ha caminado en sentido contrario al que ha tomado el resto del mundo.