“Nos estamos durmiendo y el estado se nos puede ir de las manos”, advirtió el presidente de Coparmex Aguascalientes, Francisco Ruiz López, al considerar que la baja en el porcentaje de empleos generados entre enero y junio de este año en la entidad, es una señal de alerta que debe atenderse de inmediato.

Sostuvo que urge incentivar la generación de más y mejores empleos en la entidad y para ello el llamado es a crear las condiciones que garanticen la atracción de más inversiones aquí, así como el crecimiento de las empresas que ya operan en el estado.

En entrevista, recalcó que Aguascalientes se ha identificado como una de las entidades con mejores condiciones para hacer negocios, pero hoy se ve con pesar que, no obstante a haberse abierto casi 10 mil en un semestre, por primera vez en años, hay una baja en el posicionamiento de la entidad a nivel nacional como generador de empleos, y eso preocupa.

Antes que nada, dijo, hay que garantizar la seguridad, un factor fundamental para que las empresas se decidan a invertir; luego, atender la infraestructura, donde el libramiento carretero sigue siendo una asignatura pendiente.

“Lo es también el tema de la movilidad, pues solucionar el traslado de los trabajadores a las empresas es un tema de competitividad, no de ganas de molestar, y las empresas están invirtiendo mucho dinero en esa tarea porque no tenemos aquí un buen sistema de transporte”, añadió.

Francisco Ruiz López refirió igualmente que no se están fortaleciendo las cadenas productivas para incorporar a las empresas locales con las grandes industrias asentadas en territorio estatal y pesa mucho que no haya ningún plan del Gobierno Estatal para hacerlo.

“Adicionalmente, el impulso al emprendedurismo no ha arrojado resultados concretos, pues hay universidades muy buenas que egresan jóvenes talentosos que ya deberían estar creando empresas de alta tecnología, con procesos de valor y nada hay aún de ello”.

Recordó que Aguascalientes tiene su fortaleza en el talento de su gente y un ecosistema ideal para que las empresas abran aquí, por lo que si no hay garantías, “se nos van a ir de las manos”, concluyó.