Al paso del tiempo hay una situación que no ha cambiado en la economía nacional, pues son los establecimientos mercantiles los que predominan con una participación del 95% de los que están activos y se encargan de emplear a 4 de cada 10 personas, pero generan solamente 15 de cada 100 pesos del valor agregado censal, “en términos generales, son de baja productividad”.

Esto lo dejó de manifiesto Julio Santaella Castel, presidente del INEGI, quien lo detalló como parte del Censo Económico 2019 presentado hace unos días, resaltando además que uno de los principales problemas a que se enfrentan los propietarios de la mayoría de los establecimientos económicos, es el de la inseguridad pública, seguido por los altos gastos por el pago de servicios y los impuestos.

Otra de las trabas a las que se enfrentan los empresarios de todos los niveles, es la posibilidad de recibir financiamiento, “captamos una reducción de acceso al crédito sobre todo a los micro negocios”, pues mientras en el 2013 un 16% tenían posibilidad de obtenerlo, esto se redujo al 11% de acuerdo al último Censo.

Uno más de los cambios estructurales en la economía del país, es que hay mayor especialización en la producción y ha traído una consecuente reducción en la concentración económica, “nos enfocamos en las mil empresas más grandes por su aportación al valor agregado bruto censal, y éstas pasaron del 65 al 54% en los últimos 5 años”, pero además, se ha notado una disminución en el personal ocupado y en sus remuneraciones totales pagadas, así como en la producción bruta total.

De acuerdo al estudio universal, se tiene un aumento en la participación de personal remunerado, pues en el 2013 representaba el 57% y de acuerdo a la encuesta levantada en 2018, se alcanzaron los 60 puntos porcentuales, “el fenómeno paralelo es que aumenta el personal que no depende de la misma razón social del establecimiento, es un fenómeno al que se le denomina outsourcing”.