Transportistas de carga no han dejado de ser víctimas constantes de la delincuencia, pues incluso ni durante el periodo de confinamiento por la pandemia de COVID-19, los incidentes violentos en carretera lograron disminuir.
El presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), Roberto Díaz Ruíz, indicó que es urgente que las condiciones de seguridad mejoren, pues tan solo durante el último año la delincuencia ocasionó pérdidas para el sector superiores a los 90 mil millones de pesos en todo el país.
El líder de la Canacar indicó que la inseguridad en carreteras incluso ya focalizada en algunos casos no ha sido atendida por las autoridades, lo que conllevó a que durante mayo pasado se registraran más de 2 mil 400 atracos a unidades y cuantiosas pérdidas económicas. Lo anterior, viene a agravar la situación complicada que enfrenta el sector transportista al igual que cualquier otro giro productivo, al mantenerse actualmente operando a no más del 50 por ciento de su capacidad, como parte de los estragos ocasionados por el coronavirus. De acuerdo al líder del autotransporte de carga, las carreteras más peligrosas siguen siendo desde Lagos de Moreno, Jalisco, hasta Querétaro, además en La Piedad y Morelia en Michoacán, así como en San Luis de la Paz, entre otra más. De continuar la problemática, las pérdidas económicas por inseguridad y la baja demanda en el traslado de mercancía, podría alcanzar un máximo histórico incluso superando las mermas de 2009.
“Las unidades que siguen operando no se salvan de la delincuencia, los asaltos en carretera no cesan y aún en tiempos de pandemia han sido constantes, en referencia al COVID-19 nosotros seguimos tomando los protocolos necesarios para evitar los contagios, por lo que a la fecha en Aguascalientes no se tiene registro de contagios en este sector”, subrayó el líder del gremio.