Las autoridades mexicanas deben tener cuidado con la aprobación de la reforma a la Ley de la Industria Eléctrica, pues esto podría ser propicio para “un choque de administraciones” de la mexicana con la estadounidense, pues los avances que tienen los norteamericanos, se contraponen a la apuesta del Gobierno Mexicano de generar electricidad con contaminantes, expresó el presidente de la Coparmex en la entidad, Juan Manuel Ávila Hernández.

La situación es que en Estados Unidos ya tienen mucho adelanto en cuanto a la generación de energías limpias y en México, el poco avance que se tenía fue frenado en la actual administración, de ahí que la intención del Gobierno Mexicano “iría en contra de la visión de enfrentar el cambio climático por parte del presidente estadounidense”.

Mencionó que en la práctica ya se habían cancelado las subastas, pero ante los amparos interpuestos, ahora lo que se busca, es darle sustento jurídico a las determinaciones, pero se advierte que esto puede escalar los conflictos y arbitrajes internacionales, así como que se impongan multas, que saldrían de las finanzas públicas del país.

Lo que está claro es que las reformas en materia eléctrica que han sido planteadas, obligarían a comprar el energético caro a la Comisión Federal de Electricidad, lo que dejaría como consecuencia que se elevaría el costo para los usuarios, tanto domésticos como industriales.

Y es que, desde su punto de vista, esto tiene como finalidad, eliminar el funcionamiento eficiente del mercado eléctrico mayorista, lo que podría considerarse perjudicial, puesto que se privilegiaría la compra de energía que genera la CFE y esto traería como consecuencia, el aumento en el costo del servicio.

Cabe mencionar que en la actualidad las compras de energía de la CFE a empresas privadas es de entre los 800 y 900 pesos por megawatt, pero de aprobarse la reforma, se vería obligada a comprar la que genera la paraestatal que ronda los 2 mil 500 pesos por megawatt, perjudicando al usuario doméstico que el 90% de la población.