La asignación de notarías públicas a juristas no es por capricho, casualidad o coincidencia, sino luego de probar la capacidad de quienes han solicitado la oportunidad, como también se ha hecho en aquellos casos de hijos que han quedado al frente de oficinas en donde sus padres fueron fedatarios, expresó el secretario general de Gobierno, Juan Manuel Flores Femat.
Si bien en días recientes fueron entregadas dos notarías, una en calidad de supernumeraria y otra como titular, queda todavía una que está en litigio y que una vez liberada, podría ser otorgada a algún jurista más, “el gobernador haciendo uso de sus facultades, determinará quién ocupará esa vacante”.
De momento no se tiene contemplado ampliar el número de notarías, pues con las existentes actualmente son suficientes, inclusive los municipios diferentes a la capital están debidamente atendidos con algunas oficinas de notarios que se han instalado en algunos, “el tamaño del estado permite que desde la capital se pueda ejercer el trabajo notarial”.
Comentó que las críticas vertidas en torno a los personajes en cuyas manos han quedado las notarías no tienen cabida, pues en ambos casos, se trata de mujeres juristas que se han distinguido por su buen trabajo, y en el caso de la más criticada, como es el de Siomar Estrada, ex secretaria general de Gobierno en la actual administración, refirió que cuenta con un currículum impecable, como servidora pública, como jurista y como ex magistrada administrativa.
Se refirió a algunos casos en donde los notarios titulares han sido sustituidos por sus hijos, lo cual tampoco es azaroso, sino bien analizado, pues resulta que en todos los casos, los perfiles de quienes se han quedado al frente son de reconocerse, pues en su totalidad tienen posgrados o especialidades en derecho notarial o en derecho corporativo, lo que garantiza su buen desempeño en esa área.