El director de la Industria Nacional de Autopartes, Alberto Bustamante, aseveró ayer en esta ciudad que para el año 2030, el 50% de la compra de los vehículos deberán ser cero emisiones y esto implicaría la fabricación de 2 millones de unidades para México, y para ello se requiere el apoyo del Gobierno Federal para instalar la infraestructura de recarga eléctrica.

Indicó que esta reconversión no pone en riesgo a ninguna empresa de autopartes, porque desde hace años trabaja en el ramo de la exportación, ya que de los 4 millones de vehículos ligeros que se fabrican cada año, se exportan casi tres millones a 100 países.

Con la reciente iniciativa para combatir la inflación en Estados Unidos, dijo que se aprobó una ley que otorga incentivos fiscales para la compra de vehículos cero emisiones hasta 7 mil 500 dólares hechos en Canadá, EUA y México, lo cual impulsará un crecimiento extra de la industria de autopartes, así como a las ensambladoras.

Entrevistado por El Heraldo, durante el segundo día de actividades de North America Automotive B2B Meeting, el director de la Industria Nacional de Autopartes precisó que cada vehículo que es producido en Estados Unidos, tiene hasta 5 mil dólares de autopartes hechas en México.

Agregó que la Unión Americana tiene muchos años fabricando vehículos cero emisiones y ellos se producen con partes elaboradas en México, es decir la industria nacional participa en ese rubro desde hace años y se está preparado para enfrentar las nuevas oportunidades.

La diferencia ahora es que gradualmente subirá la fabricación de componentes para esos vehículos eléctricos, por ahora se tienen las plataformas y las conversiones para avanzar dentro de este nicho de mercado.

Hoy en día existe un parque vehicular de 38 millones de vehículos de combustión interna que circulan en el país, existen muchas iniciativas para incentivar los vehículos eléctricos en el mundo, y México no debe perder de vista que EUA es su principal cliente, motivo por el cual la industria observa las políticas que instrumenta el presidente Biden.

El coordinador nacional de la Cadena de Proveedores de la Industria en México (CAPIM), René Mendoza, detalló que uno de los retos de la industria metalmecánica mexicana es avanzar en su reconversión para sustituir el metal por el plástico, y esto debe concretarse a más tardar para el año 2030, tiempo para el cual se ha fijado que ya no habrá vehículos de combustión interna.

Advirtió que si la industria nacional no hace este proceso se estarán importando los insumos que en su momento serán solicitados para la fabricación de los vehículos. En la actualidad existen 12 mil 500 empresas proveedoras en el país, de las cuales 3 mil 500 son del metalmecánico.