La manera de relacionarnos con los objetos que nos rodean y con las personas, así como el bombardeo de información que recibimos a través de la red, ha permeado en nuestras relaciones afectivas y laborales, señaló el rector de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, Francisco Javier Avelar González.
“Cada vez parece más difícil encontrar relaciones duraderas, trátese de matrimonios o noviazgos, o de la participación en trabajos, instituciones o proyectos individuales y colectivos”, agregó.
Paralelamente, las innovaciones tecnológicas puestas al servicio de los intereses económicos actuales, han impulsado la cultura de lo utilitario y desechable, con el fin de mover el consumismo.
Se trata, pues, de una tendencia creciente donde el vertiginoso desarrollo tecnológico, así como el modelo económico dominante y las dinámicas laborales contemporáneas han empujado este cambio en la forma de relacionarnos con el mundo.
Sobre todo, entre las nuevas generaciones, muchos jóvenes parecen preferir el cambio constante de su panorama en estos rubros, para no sacrificar la libertad y oportunidad de vivir nuevas experiencias, que forjar una carrera a largo plazo, la cual les dé seguridad y una perspectiva más amplia de crecimiento profesional o familiar.
“Así, estamos hoy declaradamente abiertos a preferir la inmediatez en casi todo y las opciones que no nos comprometan por plazos largos casi con nada, sin embargo, es momento también de reflexionar acerca de valores como la perseverancia, motor que ha permitido grandes logros, y lo sigue haciendo, en la humanidad”.
En ese sentido, llamó a recordar que, como la historia nos han enseñado, las más grandes civilizaciones y obras humanas no son fruto de la velocidad y la inconstancia, sino de una labor atenta, comprometida y prolongada.
De ello requiere la actividad académica, la formación familiar que, como las más grandes civilizaciones y obras humanas, no son fruto de la velocidad y la inconstancia, sino de una labor atenta, comprometida y prolongada.
“De tal manera que, sin caer en conformismo, volvamos a dignificar el valor de la paciencia, la atención, el compromiso y la constancia”, recomendó.