Pepe Ruiloba
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO: La última vez que vimos a la actriz Sydney Sweeney en la pantalla grande fue en la terriblemente cómica Madame Web (2024), y antes de eso en la exitosa comedia romántica Con Todos Menos Contigo (2023).

Ahora regresa con una película de terror en donde interpreta a una monja, demostrando lo diversa que está siendo su carrera y cuánto se está divirtiendo en el proceso.

En el caso de Inmaculada, la actriz audicionó para el papel hace varios años, lo perdió, y luego el proyecto se estancó. En su rol de productora, Sweeney compró los derechos, buscó al director Michael Mohan (con quien trabajó en la película Los Voyeristas (2021) y en la serie Everything Sucks!) y levantó el proyecto de nuevo.

El filme sigue a la Hermana Cecilia, quien se muda a un convento remoto en la campiña italiana, donde la recibe el Padre Sal Tedeschi (Álvaro Morte). La inocente monja rápidamente nota que la vida ahí es muy dura, y el fervor religioso bastante extremo. Nada la preparará, sin embargo, para lo que eventualmente descubrirá que está pasando ahí.

A pesar de lo visualmente fastuosa que es, Inmaculada no intenta cambiar las reglas del género. Por el contrario, se podría decir que carece de un toque de imaginación. El terror que quiere generar proviene sobre todo de típicos sustos repentinos y una atmósfera de incertidumbre que eventualmente empieza a perder impacto, con todo y que es una película bastante corta.

El viaje de la Hermana Cecilia, que va de la dulzura e ingenuidad a algo mucho más animal y decidido, es ciertamente interesante, pero nunca sabemos realmente quién es ella, o qué la movía desde un principio. Vamos, por momentos parece que la película clama por un mínimo dejo de subtexto, pero este nunca llega.

Es hasta el tercer acto, cuando se revela lo que realmente está en juego, que la película por fin explota, culminando en una secuencia visceralmente desgarradora que es difícil de sacudirse.

INMACULADA
Dos estrellas y media
Dirige: Michael Mohan
Actúan: Sydney Sweeney, Álvaro Morte, y Simona Tabasco
Duración: 89 min.