El precio de la carne ha incrementado significativamente para el consumidor final, a pesar de que los precios de compra a los ganaderos son muy bajos, lamentó el presidente de la Unión Ganadera Regional de Aguascalientes, Juan Pablo Franco Díaz.
Cuestionó que en la actualidad los ganaderos de producción de carne de res reciben pagos muy bajos por los animales en pie, estimándose que el precio por kilogramo de un toro gordo se paga en 60 pesos. Indicó que esta tarifa resulta muy baja para los productores en contraste con los altos precios en los que se comercializa la carne en las carnicerías, en perjuicio de las familias.
Señaló que los ganaderos no son responsables del encarecimiento del precio de la carne de res, ya que solo participan en la primera parte de la cadena productiva. Explicó que los precios son establecidos por los intermediarios, lo que mantiene el precio de compra bajo para los engordadores y lo incrementa para las amas de casa, quienes deberían pagar un menor precio por el producto.
Franco Díaz advirtió que los carniceros tienen poco margen para fijar precios bajos porque ya reciben el producto a precios altos y deben transferir el costo a los consumidores finales. Reconoció que resulta complicado establecer mejores precios debido a que el intermediarismo es un mal necesario al que se sujetan los productores de reses.
Manifestó que, en este tipo de casos, la alternativa para los consumidores es buscar precios más accesibles y la intervención de la Procuraduría Federal del Consumidor para asegurar precios más justos.