Mañana se celebra el Domingo de Ramos, que marca el fin de la Cuaresma y el inicio de la Semana Santa, el tiempo en que se conmemora la pasión, crucifixión, muerte y resurrección de Cristo.

Los ramos o palmas son el símbolo de la victoria, de la entrada triunfante de Jesucristo en Jerusalén.

El canciller de la Diócesis, Daniel Escobedo y el administrador diocesano, Juan Gabriel Rodríguez Campos, recomiendan continuar con la tradición, de colocar un ramo en la entrada de las casas; debe ser de manzanilla, palma o eucalipto, ya que está prohibido el uso de ramas de laurel.

En los Oficios Litúrgicos podrán participar los fieles, siempre y cuando se sigan todos los protocolos de seguridad indicados por la autoridad sanitaria.

Es indispensable el uso de cubrebocas, lavado de manos, uso de gel, tapetes sanitizantes, toma de temperatura, así como señalar gráficamente la sana distancia.

Para la confesión se deberá colocar una barrera de contención, para que el acercamiento al confesionario sea individual; en cuanto a la comunión, si la persona lo desea puede recibirla en la mano.

Está previsto que los ritos se realicen en lo posible, en espacios abiertos y en forma ágil, pero no apresurado para respetar la Liturgia.

Los actos piadosos y de devoción como procesiones, viacrucis vivientes, marchas del silencio y demás que impliquen una celebración de personas, deben ser evitados o en su caso celebrados de manera distinta.

Cada parroquia adoptará las medidas preventivas necesarias, en el entendido de que el aforo de fieles debe ser de un 30 o 40% para garantizar la sana distancia y prevenir contagios COVID.

También se pide a los files que hagan oración por la pronta llegada del nuevo Obispo de Aguascalientes, el sucesor de Monseñor José María de la Torre Martín.

Como el año pasado, se vivirá una Semana Santa en casa, con la celebración de los misterios centrales de nuestra fe: pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.