Marlen Hernández
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- En junio pasado, los ingresos por suministro de bienes y servicios del comercio al por menor reportaron un incremento mensual de 7.81 por ciento, su mejor resultado a tasa mensual desde que se tienen registros, a partir del 2008.
Sin embargo, éstos aún se encuentran, en promedio, 16.5 por ciento por debajo de los niveles de febrero, antes de que se sintieran los primeros estragos económicos por la pandemia del Covid-19.
El índice general de las ventas al menudeo había sufrido un desplome mensual récord de 22.54 por ciento en abril, y luego logró avanzar 0.78 por ciento en mayo, dando ya señales de que había tocado fondo la actividad en el mes previo.
Sobre el repunte de 7.81 por ciento en junio, Ángel Huerta Montalvo, analista de Grupo Financiero Ve por Más, señaló que éste se explica por la reactivación parcial de algunas actividades y la recuperación parcial en el empleo, una mejora en la confianza del consumidor y crecimiento en las remesas.
Gabriela Siller, directora de análisis Económico y Financiero de Banco Base, afirmó que aunque los datos muestran que las ventas minoristas ya tocaron fondo, los riesgos aún continúan.
En este sentido, los especialistas coincidieron en que la recuperación de los ingresos del comercio al por menor, y en general de la economía, será lenta.
“Consideramos que la recuperación del sector continuará a un ritmo lento aún después de la reapertura de la economía mexicana”, indicó el departamento de análisis económico de Banorte.
Entre los factores que estarían frenando la recuperación total, los especialistas señalaron: la posibilidad de nuevas restricciones por el Covid-19, el alto desempleo en México, la baja movilidad de las personas, cautela por parte de los consumidores y el aún débil mercado laboral de Estados Unidos.
“Se prevé que las ventas minoristas continúen presentando avances mensuales moderados, al continuar siendo afectadas por los choques directos e indirectos de la pandemia”, agregó Siller.
Por ramo de actividad económica, los sectores con mayor avance durante junio fueron los relacionados con bienes y servicios “discrecionales”, aquellos considerados como no esenciales.
Por ejemplo, el calzado registro el mayor crecimiento mensual, de 113.62 por ciento; seguido por bebidas, hielo y tabaco, con 85.09 por ciento, y la ropa, bisutería y accesorios de vestir, con un incremento de 61.02 por ciento.
Los únicos tres de 22 tipos de productos clasificados en la encuesta del Inegi que registraron retrocesos mensuales en junio fueron: equipo y accesorios de cómputo y teléfonos, que disminuyeron 7.68 por ciento; las ventas exclusivas por internet, con 7.34 por ciento menos, y los artículos para el cuidado de la salud, con una baja de 0.93 por ciento.
Huerta Montalvo resaltó que aunque el panorama del consumo privado es frágil en general, para el relacionado con bienes y servicios “discrecionales” resulta especialmente complicado.