Practicar el inglés mediante películas o canciones no suele ser la mejor estrategia para el aprendizaje cuando se requiere un dominio especializado, sin recurrir exclusivamente al léxico cotidiano, advirtió el catedrático de Docencia del Inglés de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, Fernando Xavier Gómez Orenday.
Subrayó que las películas, series y música en inglés pueden ser herramientas efectivas tanto dentro como fuera del aula, pero deben situarse en contextos específicos.
Puntualizó que el uso de canciones y películas puede exponer a los estudiantes a un lenguaje más coloquial o a expresiones que no se enseñan en un curso formal de inglés.
“Estos medios audiovisuales proporcionan exposición al idioma y también ayudan a mejorar la pronunciación y la comprensión auditiva, ya que combinan estímulos visuales y auditivos, permitiendo a los estudiantes contextualizar el idioma en diferentes situaciones”, enfatizó.
Aunque esto puede ser útil para conocer el idioma real, destacó que algunas de estas expresiones pueden no ser adecuadas para todos los contextos, especialmente en situaciones laborales, debido a su carácter informal.
Los apoyos audiovisuales facilitan la adquisición de vocabulario y modismos, y ayudan a entender cómo se usan ciertas expresiones en contextos específicos, como en una entrevista de trabajo, en la escuela o en un restaurante, subrayó.
En ese sentido, señaló que los educadores tienen la obligación de seleccionar cuidadosamente los materiales para evitar que los alumnos aprendan expresiones inadecuadas, revisando previamente el contenido para asegurarse de que sea apropiado y relevante para los objetivos de aprendizaje.
Añadió que los docentes de inglés también deben adecuar estos medios según el nivel educativo, ya que pueden utilizarse desde la niñez hasta en grupos de adultos.