Mientras escribo este artículo, leo que Leo (Montañez) presentó su carta de intención ante las autoridades electorales para su reelección como presidente municipal de Aguascalientes, si bien escribí que “ha dado muestras de ser trabajador, operativo, cercano y sensible, poco mediático, y hasta pareciera que no está obcecado con buscar la reelección o candidaturas, eso hace que se vea enfocado en su día a día”. La intención de pretender ser reelecto es sano y democrático, sería una prueba plebiscitaria de su trabajo y resultados, donde los electores que lo eligieron podrán refrendar o privar del voto. Pero, además, si resultara primero designado por su partido y después triunfador, podría dar continuidad, mejorar o corregir los programas y acciones de su administración.

Por lo pronto, y dando continuidad a esta serie de artículos, continuaré con la siguiente función que le corresponde al Ayuntamiento según lo establecido en el Artículo 115 Constitucional, la g).- Calles, parques y jardines y su equipamiento.

Un tema de los más costosos y operativos de una administración, primero la escasez de lluvia no había puesto a prueba la reacción para tapar masivamente baches como en administraciones anteriores, pero esta semana el clima cambió y la constante lluvia comenzó a tener efectos en el pavimento de calles y avenidas, por lo que es importante continuar con el exitoso programa de sustituir la cubierta de chapopote por asfalto, pero eso es a mediano y largo plazo, lo que la ciudadanía espera es que se reaccione en cubrir los hoyos que se generan por su trayecto diario, y esto implica rápida reacción, pero también buen material para que dure más tiempo, además de que no sólo se atienda a zonas, fraccionamientos privilegiados o calles y avenidas que están a la vista, sino en donde se requiera.

Otro aspecto en este rubro son los parques, que deberían ser los refugios de la convivencia de niños, jóvenes y las familias, donde la recreación, convivencia y activación física sea el eje comunitario en ellos. Por ello es importante no desatender los parques de fraccionamientos y zonas vulnerables, pues en un descuido pueden ser espacios que se apropien del vandalismo y la delincuencia, generándose un efecto contrario a su esencia. Por otro lado, y petición especial, resignificar el tradicional Parque Hidalgo, y no sólo darle mantenimiento, sino generar programas para darle vida, aprovechando que la zona de la Purísima es un punto de concentración social principalmente sábados y domingos. Un programa que rescate su historia, su esencia, que rememore sus mejores días, y vuelva a operar (no por unas cuantas vueltas o semanas) el tradicional trenecito. Eso alegraría a miles de familias y aportaría mucho para que las nuevas generaciones conozcan algo que marcó posiblemente la niñez de sus padres o abuelos.

Finalmente, me quiero centrar en la recuperación de los espacios públicos, calles, banquetas, plazas, el centro histórico, que poco a poco está siendo invadido por todo tipo de actividades, desde los puestos improvisados y tianguistas, que sin respetar estética y mucho menos el paso, ponen su vendimia, por otro lado, cafés, restaurantes y bares instalan bancos, mesas, sombrillas, macetas, rejas que cortan el lugar público y se lo apropian, privatizan un espacio comunal; finalmente la invasión de cubetas, conos y objetos con tal de apartar estacionamiento, y hasta llegando a quebrar aceras para establecer sin más criterio y dictamen que el propio “rampas para discapacidad” o pintan líneas rojas, con el único afán de apropiarse un espacio de estacionamiento con fines meramente personales y privados.

Es importante y fundamental que la autoridad se haga respetar y recupere el espacio público.