Azucena Vásquez y Ernesto Sarabia
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La inflación en México no cede.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor reportó una variación anual de 7.88 por ciento en la primera quincena de junio pasado, la cifra más alta en 21 años y cinco meses, presionada por alzas en las mercancías alimenticias y los servicios.
Por ello, la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) decidió por unanimidad aplicar un aumento histórico a su tasa de referencia de 75 puntos base para tratar de frenarla.
No obstante, el Banco Central sabe que será difícil, por ello ya dejó ver que de seguir al alza aplicará otro incremento similar.
«En las siguientes decisiones, la Junta de Gobierno tiene la intención de seguir aumentando la tasa de referencia y valorará actuar con la misma contundencia en caso de que se requiera», dijo en su anuncio de política montería.
Desde el año 2008, cuando inició la aplicación de su política a través de la tasa de interés, el Banxico nunca había aplicado un incremento de esta magnitud.
Sin embargo, los cinco integrantes de la Junta de Gobierno del banco central aprobaron este incremento en línea con la tendencia de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos.
El aumento, informó el Banxico, consideró un detrimento de las condiciones financieras globales, el entorno de una acentuada incertidumbre, las presiones inflacionarias asociadas a la Guerra entre Rusia y Ucrania, así como el resurgimiento de casos de Covid-19 en China.
Janneth Quiroz, subdirectora de Análisis Económico de Monex, consideró que la decisión del Banxico está en línea con lo esperado, ya que desde mayo anticipó que subiría 50 puntos base a su tasa de referencia.
«Algo positivo es la votación unánime, que se dé esta señal de que la Junta de Gobierno, de manera unida, estará tomando las decisiones que sean necesarias para combatir la inflación», destacó.
Quiroz dijo que las previsiones de Banxico sobre la inflación podrían llevarlo a subir la tasa hasta 100 puntos base si ésta no cede y si la Fed aprueba un alza de 75 puntos base en su próxima junta.
El banco central en México estima que al cierre de 2022 inflación sea de 7.5 por ciento y no 6.4 por ciento como previó y que tenga su pico más elevado en el tercer trimestre del año cuando llegue a 8.1 por ciento y no 7.0 por ciento como calculó anteriormente.
«Los choques han sido no previsibles, básicamente agarraron al banco central en curva, no los tenía en el radar, por eso ha ido peloteando el pico (de mayor inflación), al principio estaba previsto para finales del 2021, luego el primer trimestre del 2022, luego el segundo y ahora el tercero», señaló al respecto Adrián Muñiz, subdirector de Análisis Económico de Vector Casa de Bolsa.