Una mayor presencia de nanopartículas de dióxido de titanio, emitidas con mayor incidencia por industrias que utilizan colorantes en alimentos, proceso de lácteos, pastas dentales, agentes blanqueadores e incluso en la industria farmacéutica, pone en serio riesgo la salud de sus obreros.
Rosa María Chávez Morales, catedrática e investigadora del departamento de Fisiología y Farmacología de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, realiza una investigación para conocer el efecto protector de determinados antioxidantes contra las repercusiones tóxicas del dióxido de titanio, ello con la finalidad de poder brindar una mayor protección a quienes laboran en este tipo de industria.
Es por ello que los trabajadores de estas industrias “son los más afectados, ya que se enfrentan a grandes exposiciones de este tipo de nanopartículas por la vía respiratoria”, aunque también podrían ser inhaladas del ambiente, por lo que podría verse afectado el estado de salud de las personas en general. Sin embargo, en lo específico, en estas actividades productivas existe una mayor presencia de dióxido de titanio, por los propios procesos productivos que desarrollan.
La investigadora explicó que en cuanto a los pacientes en contacto con este tipo de elementos, al entrar al torrente sanguíneo, pueden llegar a ser afectados órganos de vital importancia como los pulmones. Hasta el momento de la investigación, se ha demostrado que la presencia de este dióxido de titanio, trae como consecuencia necrosis hepática y renal, lo que genera graves problemas de salud.
Por otra parte, también se ha identificado que esta sustancia puede conllevar a una insuficiencia renal, por lo que el objetivo de esta investigación es proponer medidas preventivas o correctivas que puedan asegurar que las exposiciones de los obreros o pacientes a las sustancias mencionadas disminuyan considerablemente los efectos nocivos a la salud.
Como parte de un posible tratamiento de atención y preventivo, se está analizando el consumo de antioxidantes como quercetina o de flavonoides como las vitaminas C y E, entre otras más, cuyos efectos están dando esperanzas de tratamiento ante los efectos en el organismo de dicha sustancia.
Cabe señalar que el equipo de trabajo de esta investigación se compone por los catedráticos Salvador Acevedo Martínez, Rosa María Chávez Morales, Diana Ivette Regalado Soto, así como estudiantes de posgrado y de nivel licenciatura.