Ante el anuncio del cierre de la Basílica de Guadalupe, del 10 al 13 de diciembre, que ha propiciado que los peregrinos acudan en fechas anteriores y la masificación prolifere los contagios COVID, el Papa Francisco ofreció la indulgencia plenaria a quien venere a la Virgen desde casa.
El P. Rogelio Pedroza González ponderó el anuncio de la Arquidiócesis Primada de México, en ese sentido mencionó como antecedente la carta que envió el cardenal Carlos Aguiar al Pontífice, para solicitarle la indulgencia plenaria en favor del pueblo mexicano, católico y guadalupano, virtud a que las festividades presenciales serían canceladas. En esa misiva, le explicó que a pesar del riesgo de contagio de COVID-19, peregrinarán al Cerro del Tepeyac miles de personas para visitar el Santuario. “La respuesta a su solicitud fue positiva y servirá para animarnos a quedarnos en casa y evitar aglomeraciones en la Basílica de Guadalupe”, dijo.
Reiteró que la indulgencia plenaria será concedida a los fieles que preparen un lugar de oración a la Virgen de Guadalupe en su propio domicilio y participen en una de las misas que se celebrarán en la Basílica de Guadalupe, que serán transmitidas por redes sociales y medios de comunicación, como si lo hicieran de forma presencial, con devoción. Además, “deben orar por las intenciones del Santo Padre, estar en gracia de Dios habiéndose confesado; en su caso, asistir a misa completa y comulgar, en templos diversos que sí abrirán sus puertas el día 12”.
El P. Rogelio Pedroza, confió en que se evite en buena medida el peregrinaje, aunque reconoció que hay quienes se trasladarán en camión a la Ciudad de México y en determinado punto harán su caminata al Santuario, aunque no tengan acceso a su interior, o lo harán en días previos que estén abiertas sus puertas.
Finalmente, en todas las misas, se dará a conocer la disposición del Papa, para que la gente sepa que este año no tienen necesidad de visitar el Santuario del Tepeyac, pues podrán hacerlo el año entrante.