RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

Ruda se puso la cosa en la armadora NISSAN el día de ayer, cuando sus trabajadores a temprana hora se pusieron en huelga argumentando una serie de cosas que de ser ciertas le darían validez a su postura, la cual según se pudo conocer no era avalada por su sindicato ni por la central obrera a la que pertenece su organización. Lo anterior obviamente causó sorpresa debido a que en Aguascalientes no se daba una huelga laboral desde hace varios años, treinta para ser exactos. La última huelga que hubo fue en enero de 1990. Emplazamientos a huelga sí ha habido varios, casi tres mil de 1983 a la fecha.

Y es que Aguascalientes es un estado en donde tanto las empresas como las dependencias de gobierno, han ido trabajando de la mano de las organizaciones sindicales en armonía y siempre poniendo en primer plano los beneficios de los trabajadores, los cuales han optado por llevar la fiesta en paz con sus empleadores y por lo regular las dirigencias logran beneficios que permitan que los trabajadores laboren dentro de lo que marcan los cánones.

Desde luego que no hay que desconocer que casi siempre, con sus muy contadas excepciones, quienes dirigen los sindicatos se enquistan en la dirigencia y al más puro estilo del extinto Fidel Velázquez, se mantienen en el liderazgo por los siglos de los siglos, hasta que las enfermedades o la muerte los separa del cargo. Raros son los sindicatos que renuevan verdaderamente sus cuadros directivos refrescando a sus dirigentes, y con ello las ideas y el empuje necesario para la vitalidad de las organizaciones sindicales.

Ejemplos hay muchos en México y en Aguascalientes. Por ejemplo al líder de los trabajadores ferrocarrileros a nivel nacional, y es curioso que exista todavía el sindicato cuando en nuestro país hace muchos años que desapareció el ferrocarril. El líder de los telefonistas, Francisco Hernández Juárez que tiene años y años como secretario general del sindicato; Carlos Romero Deschamps estuvo nada más 26 años en el liderazgo del sindicato petrolero y renunció al sindicato debido al temor de que Andrés Manuel López Obrador le aplicara la ley por todas las corruptelas que durante su gestión, ante los ojos de todo mundo, realizó. Romero Deschamps abandonó de manera inesperada el sindicato siendo un hombre inmensamente rico en millones de dólares. Hasta el día de hoy no se sabe nada de él ni el gobierno de la 4T ha ejercido ninguna acción penal.

 En Aguascalientes no se cantan mal las rancheras. La gran mayoría de secretarios generales de los sindicatos también se han enquistados en sus cargos y sin recato alguno han mostrado cómo la vida les cambió cuando empezaron a ser los redentores de la clase obrera, viven en fraccionamientos de lujo, practican deportes elitistas como el golf, acuden a restaurantes de lujo a los cuales no tienen la menor posibilidad de acudir sus representados. Pero así ha sido en nuestro país la mecánica de los liderazgos sindicalistas y repito, ha habido sus honrosas excepciones, también se ha conocido a personas que fueron líderes sindicales que al terminar su periodo entregaron el cargo luego de convocar a elecciones limpias. Fueron líderes que trabajaron con decoro y que luego de su encargo caminaron con la frente en alto, han sido pocos pero sí ha habido. Recuerdo a Narciso Cervantes que fue líder del STEMA que decía: “yo soy un líder pobre pero no un pobre líder”. Y sí, el famoso “Chicho”, que así le decían, fue un hombre que nunca hizo dinero mal habido y vivió siempre en la honrosa medianía. Mi padre, Rodrigo Ávalos Pérez fue líder del sindicato de salubridad y también fue secretario general de la FSTSE y también al terminar su periodo convocó a elecciones, como lo marcaban los estatutos y entregó el liderazgo a Rogelio Jarillo. O sea que mi padre no trató de enquistarse en el liderazgo de la importante organización en que están agremiados todos los sindicatos federales. Mi padre siempre caminó con la frente en alto, pues se manejó con honradez y entrega a los sindicatos. Salió como entró a los sindicatos, sin más ni menos de lo que tenía, ni siquiera con un puesto mejor en la SSA para haberse jubilado con un mejor sueldo. Después de mi padre en el sindicato de la SSA, se eligió a don Juan Manuel Orenday García. Y lo mismo, cumplió con decoro su periodo y al terminar convocó a elecciones. Pero como le menciono líneas arriba, los casos de líderes que no cedan a los encantos del poder -y obviamente del dinero- son raros, son pocos, la gran mayoría de líderes se dejan cautivar por los hechizos que el poder brinda y junto con ella una vida mejor.

Desafortunadamente el movimiento sindical suscitado la mañana de ayer en la NISSAN, de acuerdo a lo declarado por la máxima autoridad en Aguascalientes, fue provocado por gente ajena al estado, individuos llegados de la Ciudad de México. Para empezar el golpe lo atestaron con buen tino para ellos, pues tomaron el ingreso a la empresa y una parte lateral de la carretera 45, que es la que más tráfico tiene a todas horas, para que los trabajadores se manifestaran con pancartas y banderas rojinegras, generándose un terrible caos vehicular, y eso obviamente llamó la atención de inmediato acudiendo los medios de comunicación para ver qué sucedía, pues se pensaba que había habido un accidente, por el gentío que estaba arremolinado en el lugar. Y eso que era solo un bloqueo parcial. Los trabajadores manifestaron despidos injustificados, de tratos que se pudieran llamar inhumanos por los horarios que la empresa les asignaba y el haber recibido una cantidad irrisoria de menos de mil pesos como pago de utilidades.

La ciudadanía escuchó en el momento que sucedían los hechos la información vía estaciones de radio y las versiones no eran suficientemente convincentes sobre qué estaba sucediendo con certeza. Sin embargo, el gobernador Martín Orozco Sandoval se encargó de poner las cosas en claro a media mañana. En tono molesto dio a conocer quiénes estaban detrás del paro en la armadora de automóviles. Orozco mencionó que era un grupo de choque de MORENA y al sindicato de CATEM , que es la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México, que es ni más ni menos la organización que los morenistas están impulsando para desbancar a la CTM.

Muy prontamente el gobernador Orozco Sandoval fue informado sobre cómo estaba la situación en la NISSAN y él pasó el informe a la ciudadanía para que se supiera la realidad de las cosas. El gobernador dijo: “El día de hoy llegó gente de fuera a interrumpir las actividades a una empresa significativa para el estado. A querer establecer aquí un mecanismo y una dinámica de confrontación, y créanme que no, Aguascalientes es mucho más que eso; gente que está registrada en un partido político como MORENA que pertenece al sindicato de CATEM y que no digo que sea ninguna de las dos cosas una ilegalidad, pero que entiendan que el estado se maneja diferente. No vamos a permitir este tipo de acciones, no permitiremos que política mezquina venga a interrumpir la paz social de este estado”.

Martín Orozco dijo lo que tenía que decir, así como iba, como son las cosas, sin maquillaje y sin miedo a que el dueño de MORENA se fuera a enojar. Ahora habrá que ver en acción al líder de la CTM en Aguascalientes Alfredo González, lo mismo que al líder del sindicato de NISSAN, Rogelio Padilla que muestren el liderazgo y defiendan la plaza. Aguascalientes es un estado que se ha significado por su paz laboral y eso no se debe perder, en este caso arrebatar, por intereses partidistas a manos de gente ajena a nuestra localidad que solo busca la desestabilidad de la empresa y con ello dar la imagen que se tiene un gobierno estatal débil e incompetente en materia laboral.