Diana Gante
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-México no cumplirá con la meta de generar 35 por ciento de energía con fuentes limpias para 2024, señala un estudio de la Cofece.
En un escenario conservador, sólo se logrará alcanzar 29.8 por ciento, añade el análisis “Transición hacia mercados competidos de energía: los Certificados de Energías Limpias (CELs) en la industria eléctrica mexicana”.
El estudio comenzó desde 2020, previo a la reforma a la Ley de la Industria Eléctrica aprobada en marzo pasado, y ya consideraba que México incumpliría su compromiso internacional.
“Con la reforma es previsible que, inevitablemente, se tendrá un escenario de incumplimiento incluso más pronunciado de las metas comprometidas.
“Esto porque el logro de los objetivos de protección al medio ambiente planteados por México en materia eléctrica quedó anclado a una dinámica de competencia en generación como medio para producirla de manera eficiente y a menores costos sociales posibles”.
Los CELs son un mecanismo financiero que se implementó cuando se abrió el mercado a la generación y comercialización de energía, con el fin de instalar nuevas centrales renovables y alcanzar la meta de 35 por ciento.
Estos Certificados sólo pueden ser emitidas por centrales limpias que entraron en operación después de 2014, y los obligados a adquirirlos son grandes consumidores de energía, suministradores calificados y de servicios básicos.
Pero el 28 de octubre de 2019, la Sener modificó, mediante un acuerdo, los lineamientos para otorgar CELs, para que todas las centrales de energía limpia, incluso las que operaban antes de 2014, pudieran recibirlos.
Con esto, la CFE fue la principal beneficiada, con 47.5 millones de CELs adicionales en el mercado, según datos de Cofece.
La modificación a los lineamientos quedó sin efecto hasta que se resuelvan en definitiva diversos amparos, añade.
“No obstante, de entrar en vigor, implicaría riesgos a la competencia en el mercado de CELs y, por ende, en los mercados de generación y comercialización de energía eléctrica”, refiere el análisis.
Entre los efectos que generaría están el precio de los CELs bajaría drásticamente, lo que reduciría los márgenes de ganancia asociados a la generación de energía renovable de privados que invirtieron en renovables.
También favorece a CFE, en particular a su subsidiaria Suministro Básico, que podría cubrir su demanda de CELs con mayor facilidad.
“El modelo construido ofrece un panorama en el cual, bajo ninguno de los escenarios planteados, se cumplirían las metas de energías limpias establecidas”, concluye.