Un aumento de por lo menos el 20% pedirá la Confederación Regional Obrera Mexicana, estableció su líder Jesús Enrique Ramírez Pérez, tras afirmar que el salario de la clase trabajadora se ha pulverizado este año ante la crisis económica por la pandemia.
En videoconferencia de prensa, el líder cromista estimó como necesario ese porcentaje de incremento, dada la precariedad del salario, pues durante muchos años estuvo estancado el incremento, ya que la mayoría de las veces los aumentos eran del mismo nivel inflacionario o en ocasiones, por debajo de este indicador. “Nosotros estimamos que debe de ser arriba de 350 pesos diarios lo que debe de estar ganando un trabajador para mínimamente alcanzar lo básico y poder subsistir”.
Destacó que si bien desde 2019, comenzaron a darse incrementos sustanciales ya que en ese año fue del 20%; este año el aumento fue del 16%, que de manera acumulada suman en dos años el 36% de aumento, sin embargo, siguen siendo insuficientes, dadas las necesidades reales de los trabajadores en México y que la canasta básica se está adelantando a lo que perciben los trabajadores
Indicó que aunque a nivel federal no se ha estimado todavía el porcentaje de aumento que tendrá el salario en el país, los trabajadores esperan que sea de cuando menos del 20% porque este año ha pegado muchísimo al poder adquisitivo de los trabajadores. “La Coparmex ha señalado aumentos menores al 10%, sin embargo, las necesidades más urgentes de los trabajadores y sus familias no se superan con aumentos de esa proporción, por lo que se hace necesario que el ingreso de los obreros sea mayor a lo que propone este sindicato patronal”.
Finalmente, Ramírez Pérez dijo que habrá que espera a que el presidente Andrés Manuel López Obrador determine el porcentaje de aumento, sin embargo, la CROM insistirá en que el crecimiento del salario no sea menor al 20% porque es lo que necesitan ahorita las familias. “Se necesitan establecer estrategias claras y económicas para no quedarnos atrás en los niveles de ingreso y de ocupación. Si se van a generar empleos tienen que ser de calidad y no precarios con salarios básicamente de hambre”.