Benito Jiménez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El aumento en el costo del material para construcción también afectó a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), encargada de levantar los cuarteles de la Guardia Nacional (GN).
En 2019 cada cuartel reportó un costo de 22.6 millones de pesos. Sin embargo, para 2020, aumentó en un 16.8 por ciento al pasar a los 26.4 millones de pesos, informó el instituto armado en un reporte oficial.
Para este año el incremento fue del 15.15 por ciento y ahora un cuartel es construido por la Sedena en 30.4 millones de pesos, indicó.
En 2019 fueron construidos 81 cuarteles; en 2020, 89 y para este año se reportan 63, la mayoría de ellos instalados en Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Edomex y Veracruz, donde grupos del crimen organizado se disputan el control territorial.
La proyección es edificar 248 regimientos con un costo de más de 8 mil 500 millones de pesos,
La Sedena reservó por cinco años el acceso público a los convenios o acuerdos de donación o comodato a los que llegó con los estados o municipios para las construcciones.
También clasificó como información reservada la superficie del terreno, ubicación exacta y copias de las autorizaciones para utilizar los predios cedidos.
Desde 2019 todos los Gobernadores y la mayoría de Ediles levantaron la mano para que la GN patrulle sus territorios, con el ofrecimiento de terrenos.
En tanto se construyeron los regimientos, los integrantes de la GN acantonaron en sedes deportivas, a campo abierto, en dormitorios policiacos y en instalaciones militares.
No obstante, en julio pasado, elementos de la GN en Chilpancingo, Guerrero, acusaron que duermen en casas de campaña -que ellos compraron-, que la comida es antihigiénica y que carecen de baños limpios en la base de la corporación.
«Todos compramos casas de campaña porque si no lo hacemos estamos expuestos a alacranes, tarántulas y ratones. Además, aquí dormimos en el piso», refirió un agente en un mensaje difundido en redes sociales.
Ese mismo mes guardias nacionales exhibieron las condiciones en que habitaban en el sótano de un edificio en Acapulco.
Desde febrero pasado, más de 100 elementos de la GN fueron desplegados en la base ubicada en la caseta de Palo Blanco en la Autopista del Sol para evitar que organizaciones sociales cierren la vía federal.
El campamento se localiza a un costado de la caseta, donde también está desplegado un grupo de policías estatales, quienes se protegen de los rayos del sol y de la lluvia con una lona que está amarrada a dos pequeños árboles.